
No podemos negar que el Raspberry Pi se ha convertido en uno de los micro-ordenadores más populares. Su precio, y potencia, le han convertido en una opción de lo más asequible para trastear, montar un servidor casero e incluso para convertirlo en una consola retro. Este dispositivo utiliza hardware libre, y cuenta con una gran variedad de sistemas operativos donde elegir. Incluso es posible convertirlo en un ordenador de bolsillo, totalmente funcional, para llevarlo siempre con nosotros. Sin embargo, a la hora de elegir los programas que vamos a usar, podemos encontrarnos con limitaciones.
















































