Cuando Windows presenta errores, desde aplicaciones que no abren hasta bloqueos inesperados, la causa suele ser la corrupción de archivos de sistema. Aunque cuando algo va mal, lo primero que pensamos es en reinstalar el sistema, no siempre es necesario. Y es que, aunque muchos no lo sepan, existen tres potentes comandos secretos dentro de Windows capaces de resolver la mayoría de estos problemas de forma automática: DISM, SFC y CHKDSK.
Si se dañan los archivos de un programa (por ejemplo, de Photoshop), esto solo afecta a dicho programa. O como mucho, afectaría a todos los programas de Adobe, pero nada más. Lo mismo ocurre si se daña alguna librería de algún juego o de cualquier otro programa. Sin embargo, cuando lo que se daña es un archivo o una librería propia de Windows la cosa, cambia.
Los motivos por los que se pueden dañar los archivos de Windows son :
- Apagados incorrectos y problemas de alimentación: los cortes de energía inesperados y las subidas de tensión son una de las principales causas de corrupción de datos. Cuando el sistema se apaga bruscamente mientras se están escribiendo en el disco duro, o SSD, los archivos pueden quedar en un estado inconsistente. Esto es especialmente crítico durante operaciones de escritura en archivos del sistema.
- Errores durante actualizaciones del sistema: las actualizaciones de Windows pueden fallar debido a interrupciones durante el proceso de instalación, problemas de conectividad o conflictos con software existente. Cuando una actualización se interrumpe, puede dejar archivos del sistema en un estado parcialmente modificado o corrupto, afectando la estabilidad general del sistema.
- Actividad de malware y virus: los ataques de software malicioso son una de las principales causas de corrupción de archivos. Los virus pueden modificar, eliminar o dañar archivos críticos del sistema de forma deliberada, mientras que otro tipo de malware puede causar corrupción indirecta al interferir con procesos normales del sistema operativo.
- Fallos de hardware y sectores dañados: los problemas físicos en el disco duro, como sectores defectuosos o fallos en componentes de almacenamiento, pueden provocar que los datos se escriban incorrectamente o se corrompan durante la lectura. Estos fallos son especialmente problemáticos porque pueden afectar múltiples archivos almacenados en las áreas dañadas del disco.
Por ejemplo, si por alguna razón se corrompe la librería «kernel32.dll», esta puede hacer que cualquier programa falle al ejecutarse, que nuestro ordenador no funcione como debería, e incluso que todo el sistema deje de funcionar, se bloquee o reinicie. Y a menudo intentaremos buscar el porqué de estos problemas, cuando la solución es más que fácil, rápida y evidente: comprobar la integridad del sistema.
Si notamos fallos en Windows por la presencia de archivos corruptos, podemos luchar contra ellos a través de la aplicación CHKDSK que puede hacer el trabajo sucio por nosotros. Igualmente podemos reparar Windows usando DISM o la utilidad de SFC.
Los comandos de CMD para reparar Windows
Aunque Windows tiene muchas herramientas de escritorio para poder reparar el sistema en caso de que algo no funcione como es debido, las mejores herramientas que podemos usar en el sistema no tienen interfaz, sino que están pensadas para ejecutarse mediante comandos de CMD. Esto permite que las herramientas tengan más control sobre el sistema, y puedan detectar, y corregir, cualquier tipo de problema que nos podamos encontrar.
| Comando | Función Principal | Cuándo Usarlo (Síntomas Comunes) | Comando Básico de Ejecución |
|---|---|---|---|
| SFC | Repara archivos del sistema operativo Windows que están dañados o ausentes. | Aplicaciones que no abren, funciones de Windows que fallan, errores de DLL. | sfc /scannow |
| DISM | Repara la imagen de Windows, que es el almacén de archivos originales que SFC usa para las reparaciones. | Cuando SFC no puede reparar los archivos o reporta errores al ejecutarse. Problemas más profundos del sistema. | DISM /Online /Cleanup-Image /RestoreHealth |
| CHKDSK | Analiza y repara errores lógicos y sectores defectuosos del disco duro o SSD. | El ordenador va muy lento, errores al leer o escribir archivos, ruidos extraños del disco duro. | chkdsk C: /F /R |
A continuación, te vamos a explicar cómo funcionan las mejores herramientas de CMD para solucionar fallos.
SFC
El comando SFC (System File Checker) se encarga de comprobar todos los archivos del sistema para ver si alguno falta, por algún motivo, o si están dañados. Por otro lado, el comando DISM (Deployment Image Servicing and Management) es otra herramienta diseñada para realizar mantenimiento automático del PC. Muy utilizada también para detectar y reparar archivos corruptos. CHKDSK (Check Disk) se encarga de encontrar y reparar sectores defectuosos que pueda tener la unidad de almacenamiento. Si detecta un gran número de estos, es recomendable pensar y cambiar el disco duro antes de que deje de funcionar por completo.
Al ejecutar estos comandos, será el propio sistema operativo el que se analice a sí mismo y, en caso de detectar cualquier posible error, aplicará las soluciones que sean necesarias. Podemos ver una lista con todos los parámetros que podemos encontrar en esta herramienta ejecutando el siguiente:
SFC ?
Esto nos mostrará un listado con toda la información de este comando y las diferentes opciones que podemos usar para distintos usos:
- /scannow: examina todos los archivos protegidos del sistema operativo y reparar los archivos dañados. Es el que usaremos por defecto normalmente.
- /verifyonly: se encarga solo de escanear todos los archivos protegidos del sistema operativo y no repara los dañados.
- /scanfile: se va a encargar de escanear todo el sistema operativo protegido y posteriormente reparar los archivos dañados con la ruta específica.
- /verifyfile: este comando comprueba los archivos con la ruta completa, pero sin reparar los dañados.
- /offbootdir: se encarga de definir la ubicación del directorio de inicio sin conexión.
- /offwindir: define la ubicación del directorio de Windows sin conexión.
- /offlogfile: define los archivos de registro y habilita selectivamente el registro cuando usamos SFC sin conexión.
Podemos utilizar todos estos comandos de forma independiente o conjunta en una misma línea de comando para que realice diversas tareas de forma conjunta. De entre todos ellos, como hemos dicho, el que usaremos de forma más habitual es «sfc /scannow» para escanear todos los archivos protegidos del sistema y reparar aquellos que se encuentren dañados. El comando SFC se encargará de examinar todos los archivos de sistemas protegidos y reemplaza los archivos dañados con una copia en caché ubicada en una carpeta protegida en %WinDir%/System32/dllcache. El marcador de posición %WinDir% representa la carpeta del sistema operativo Windows. Por ejemplo, C:/Windows.
En función del estado del sistema, podemos conseguir diferentes resultados al finalizar el test:
- Protección de recursos de Windows no encontró ninguna infracción de integridad. Como su nombre indica, este mensaje significa que todo ha ido bien y que no se han detectado errores o problemas relevantes.
- Protección de recursos de Windows no pudo realizar la operación solicitada. SFC ha detectado un problema, pero no lo ha podido solucionar en modo normal. Nos recomienda reiniciar el PC en Modo Seguro y volver a ejecutar la herramienta desde allí.
- Protección de recursos de Windows encontró archivos dañados y los reparó correctamente. Este mensaje significa que SFC ha detectado archivos corruptos y los ha reparado correctamente. No tenemos nada más que hacer. Los detalles están incluidos en CBS.Log %WinDir%LogsCBSCBS.log.
- Protección de recursos de Windows encontró archivos dañados pero no pudo corregir algunos de ellos. El programa detectó archivos corruptos, pero por algún motivo no los ha podido solucionar. Los detalles están incluidos en CBS.Log %WinDir%LogsCBSCBS.log.
Podemos ejecutar manualmente estos comandos desde una ventana de CMD con permisos de Administrador. Sin embargo, también es muy sencillo crear nuestro propio script para realizar este mantenimiento. Para ello no tenemos más que abrir un bloc de notas y pegar en él los 3 comandos anteriores, cada uno en una línea.
Guardaremos el archivo con la extensión .bat y listo. Ahora, cuando queramos analizar nuestro PC, simplemente debemos ejecutar este script con permisos de Administrador. Él se encargará del resto.
A continuación, vamos a ver cómo funciona cada uno de ellos, para saber qué hacen, para qué sirven, y con qué parámetros funcionan.
Síntomas del PC para usar SFC
Como su nombre indica, System File Checker se encarga de analizar los archivos esenciales del sistema, y reparar aquellos que estén corruptos. Por tanto, debemos usar este comando cuando notemos que algunas funciones de Windows dejan de responder. También es útil cuando aparecen error como «archivo no encontrado» al ejecutar tareas básicas, claro indicio de que el sistema está corrupto.
Gracias a este comando, vamos a poder escanear y restaurar esos archivos dañados, devolviendo la estabilidad al equipo sin necesidad de reinstalar nada.
Comando DISM
DISM es la abreviatura en inglés de Deployment Image & Servicing Management, una herramienta del sistema que ejecuta en línea de comandos que utilizaremos para reparar archivos corruptos que impiden un buen funcionamiento del sistema. Hablamos de un comprobador de archivos del sistema que usaremos para escanear y reemplazar aquellos archivos que faltan o se encuentren dañados, usando para ello una imagen de recuperación. Su uso será por lo general cuando necesitamos solucionar cualquier error específico, determinar porque el PC no arranca correctamente o resolver problemas de rendimiento.
El comprobador de archivos DISM en Windows cuenta con tres opciones para poder reparar una imagen entre las que se incluyen «CheckHealth», «ScanHealth» y «RestoreHealth», ejecutándose en este mismo orden. Estos comandos permiten capturar y aplicar imágenes de Windows. Pasemos a continuación a ver cómo podemos utilizarlos.
Abrimos el Símbolo del sistema para cual escribimos cmd en el cuadro de búsqueda del menú Inicio y lo seleccionamos ejecutándolo con derechos de administrador. Una vez abierto, escribiremos el siguiente comando y pulsamos Enter:
DISM /Online /Cleanup-Image /CheckHealth
DISM /Online /Cleanup-Image /ScanHealth
DISM /Online /Cleanup-Image /RestoreHealth
Es importante saber que estos comandos de los que os acabamos de hablar se deben ejecutar en ese mismo orden y esperar a que finalice el anterior antes de ejecutar el siguiente. De lo contrario la funcionalidad no solucionará nada e incluso podríamos tener problemas de funcionamiento en Windows.
A continuación, os vamos a hablar más en detalle de cuáles son las tareas de las que se encarga cada uno de los tres comandos descritos.
La primera opción que vamos a usar con DISM es CheckHealth, una herramienta de comandos que se encarga de la administración y el mantenimiento de imágenes de implementación encargándose de determinar de forma rápida si existen archivos corruptos dentro de una imagen local de Windows. Eso sí, esta opción solo se encarga de escanear y detectar fallo, pero no se encarga de repararlos.
Con la herramienta ScanHealth, pasaremos a realizar un análisis más avanzado y profundo del sistema para poder determinar si la imagen del sistema cuenta con algún problema. Para poder verificar cualquier error con esta opción debemos de ejecutar el Símbolo del sistema. Esto lo haremos escribiendo cmd en el cuadro de búsqueda del menú Inicio y ejecutándolo con derechos de administrador. Una vez en ejecución, este comando puede tardar unos minutos en completar todo el proceso de escaneo en función de la cantidad de archivos que se encuentren dañados. Esto es algo normal, pues se va a encargar de comparar los archivos dañados con los sanos para crear un registro en nuestro ordenador. Al igual que sucede con la herramienta CheckHealth, tampoco realiza ningún tipo de reparación en el sistema.
En el caso de que se hayan encontrado problemas con la imagen del sistema pasaremos a usar DSIM con la opción RestoreHealth. Esta se encargará de escanear nuestro sistema en busca de daños y reparar los sectores dañados automáticamente. Para ello debemos ejecutar este comando desde el Símbolo del sistema, escribiendo cmd en el cuadro de búsqueda del menú Inicio y ejecutándolo con derechos de administrador. Una vez lo hemos ejecutado, este proceso se puede demorar bastante en terminar, incluso varias horas. Es por ello que no debemos de preocuparnos y, sobre todo, llevarlo a cabo cuando no vayamos a necesitar usar nuestro PC. El tiempo de espera puede variar según nuestro sistema y la cantidad de archivos dañados. Una vez terminado, esta herramienta de administración y mantenimiento de imágenes se conecta con Windows Update para proceder a descargar y reemplazar los archivos dañados.
En el caso de que Windows Update ya no funcione, debemos de utilizar una instalación de Windows en ejecución donde DISM pueda buscar los archivos de origen para su reparación o una carpeta en paralelo de un recurso compartido en red o u medio extraíble, como el DVD de Windows. En este caso debemos de ejecutar en su lugar el siguiente comando tal y como se aprecia en la imagen adjunta:
DISM /Online /Cleanup-Image /RestoreHealth /Source:C:/RepairSource/Windows /LimiAccess
Es posible sustituir el marcador de posición C:/RepairSource/Windows con la ubicación del origen de la reparación.
Cuándo usar DISM
Es fácil saber cuándo debemos ejecutar este comando: cuando nuestro sistema operativo empieza a comportarse de forma errática. Por ejemplo, si empezamos a ver fallos al instalar actualizaciones, bloqueos inesperados de aplicaciones del sistema, o mensajes de error relacionados con la imagen de Windows, lo más probable es que la imagen del sistema esté dañada.
En estos casos, el comando DISM (Deployment Imaging Service and Management Tool) nos ayudará a reparar los archivos esenciales que necesita Windows para funcionar correctamente.
CHKDSK para solucionar fallos
Además de los comandos anteriores, otro que no debe faltar en nuestro repertorio es CHKDSK. Este es un comando que lleva formando parte del sistema operativo desde la era de DOS, y con Windows 10 y Windows 11 sigue siendo un comando fundamental a la hora de analizar y reparar Windows. Este comando se ejecuta también desde una ventana de CMD en Windows siempre con permisos de Administrador, y nos permite analizar toda la estructura de datos y reparar cualquier daño que se puedan detectar.
Y es que a pesar de las décadas que este comando lleva formando parte del sistema operativo de Microsoft, su utilidad sigue siendo extremadamente alta. Buena prueba de todo ello es que podemos seguir beneficiándonos de sus funciones tanto en Windows 10 como en Windows 11. Si lo ejecutamos sin añadir ningún parámetro adicional, como los que os mostramos más abajo, la aplicación se encargará de realizar un examen del disco duro en 3 etapas:
En la primera etapa, analizar la estructura básica del sistema de archivos. En la segunda, examinará la vinculación de nombres de archivos para encontrar errores y solucionarlos y la tercera, consiste en un examen de los descriptores de seguridad. Una vez finalice el chequeo, mostrará un resumen con los errores que haya podido encontrar durante el proceso.
Un ejemplo para lanzar este comando y analizar nuestro disco duro es:
chkdsk C: /F /R
C: es la letra de la unidad que queremos analizar (podemos cambiarla por la unidad del disco duro que queramos), /F indica que queremos que el programa solucione todos los errores que detecte, y /R que queremos que se detecten los sectores dañados y, si es posible, que se recuperen también los datos.
En el caso de que Windows no pueda ejecutar en este momento la comprobación (sobre todo si intentamos analizar la unidad de Windows), nos preguntará si queremos analizar la unidad la próxima vez que se arranque Windows. Lo mismo puede ocurrir en caso de que se detecten errores en la unidad y no puedan ser solucionados mientras se ejecuta Windows.
Además de los parámetros /f y /r (se puede escribir en mayúscula o minúscula), también podemos utilizar otros que diseñados para trabajar con unidades NTFS y FAT y FAT32 (estos tres sistemas de archivos son propietarios de Microsoft). Para unidades con el sistema de archivos NTFS, el sistema operativo que utiliza Windows en las últimas versiones de Windows, podemos utilizar los siguientes parámetros:
- /scan – Ejecuta un examen en línea de la unidad espeficiada. Si no se especifica unidad, el examen lo hará en la unidad donde se encuentra instaldo Windows.
- /forceofflinefix – Debemos utilizar junto con el parámetro /scan para omitir todas las respraciones en línea
- /perf – También debemos utilizarlo con el parámetro /scan y se encarga de volvar un mayor número de recursos del equipo para completa la tarea de escaneo lo más rápido posible, por lo que el rendimiento del equipo puede verse afectado.
- /spotfix – Nos permite realizar una corrección puntual en la unidad
- /sdcleanup – Se utiliza junto al parámetro /f y se encarga de recolectar los elementos no usados en ls datos no necesarios del descriptor de seguridad
Indicios para ejecutar un CHKDSK
Este comando es útil cuando empezamos a notar que nuestro ordenador tarda mucho más de lo normal en arrancar. O también cuando empiezan a aparecer los temidos pantallazos azules. Esto es un signo, normalmente, de que hay errores de lectura y escritura en los discos duros (internos o externos) o en los SSD. Y este comando se encarga de buscar, y reparar, sectores defectuosos o problemas en el sistema de archivos.
De esta forma, el comando CHKDSK (Check Disk) permite analizar y corregir errores físicos y lógicos en el disco, mejorando el rendimiento y evitando pérdidas de datos.
Diferencias entre SFC, DISM y CHKDSK
Cuando Windows empieza a fallar, tenemos estos tres comandos para enfrentarnos a cualquier problema del sistema. Y es cierto que los tres se ejecutan desde nuestro propio CMD, pero sus funciones son bien distintas. Eso hace que debamos saber cuándo utilizar uno u otro.
SFC se encarga de analizar los archivos de Windows y reparar los que esten daádos. Eso quiere decir que cuando el sistema tiene errores leves, como el de alguna aplicación que no se abre o funciones que de repente dejan de funcionar, es el método más adecuado. Tan solo tienes que seguir el procedimiento que has visto arriba y comenzar a ejecutarlo.
En el caso de DISM, en cambio, este trabaja con la propia imagen del sistema operativo. Si SFC no consigue reparar los errores que nos atañen, este sería el siguiente escalón de la cadena. Con su consiguiente comando, DISM se conecta directamente a Windows Update para reemplazar los archivos del sistema dañados. Sí, es más potente que SFC y está destinado a reparar problemas un poco más graves.
Y en el último escalafón, pero no por ello menos importante, tenemos CHKDSK. Este, a diferencia que sus compañeros, no repara los archivos del sistema, sino que se centra directamente en el disco duro. Se encarga de analizar el estado del almacenamiento y es capaz de corregir errores de las particiones y estructuras. Dependiendo de la modalidad por la que optemos, se encarga de corregir errores lógicos o detectar los sectores más defectuosos para recuperar toda la información posible.
En resumen, y como comparativa, SFC se encarga especialmente de reparar los archivos del sistema, DISM está optimizado en particular para corregir la imagen de Windows. Y, por último, CHKDSK se encarga de reparar los errores dentro del disco duro. Saber cuándo utilizar uno u otro, o en conjunto, hará que puedas resolver la mayoría de problemas sin llegar a reinstalar Windows.
Orden correcto para la ejecución de los tres comandos
Seguro que muchos de vosotros ya habéis comprobado de primera mano que son múltiples los problemas que nos podemos encontrar en Windows. En términos generales, estos comandos de los que os hablamos nos pueden ser de enorme ayuda y además nos permiten prescindir de herramientas de terceros. Pero el margen de saber para qué sirve cada uno de ellos, también es importante conocer el orden correcto para su ejecución, tal y como os vamos a mostrar ahora.
Y es que para obtener los mejores resultados y solucionar problemas, estos comandos deben ejecutarse en un orden específico
Primero ejecutamos DISM primero para así detectar la posible corrupción en la imagen del sistema y repararla antes de echar mano de SFC. DISM tiene tres comandos principales:
DISM /Online /Cleanup-Image /CheckHealth
Verifica si hay daños sin reparar en el sistema.
DISM /Online /Cleanup-Image /ScanHealth . Realiza un escaneo avanzado de los archivos.
DISM /Online /Cleanup-Image /RestoreHealth
Realiza un escaneo avanzado y repara automáticamente los daños localizados.
En segundo lugar ejecutamos SFC después. Y es que una vez que DISM ha reparado la imagen del sistema, ejecutamo SFC con el parámetro /scannow para reparar los archivos del sistema dañados.
Para terminar ejecutamos el comando CHKDSK. En el caso de que los fallos persistan y sospechamos de errores en el disco duro, utilizamos CHKDSK con los parámetros /F que corrige los errores, y /R para escanear los sectores defectuosos).
Eso sí, los tres comandos requieren ejecutarse con permisos de administrador desde el símbolo del sistema o desde la herramienta PowerShell. Además es importante saber que estos comandos no eliminan datos personales. Sin embargo, CHKDSK puede marcar sectores defectuosos del disco y en esas áreas podría haber pérdida de datos si estaban siendo utilizadas.
Cuándo reinstalar Windows en lugar de usar estos comandos
Los comandos SFC, DISM y CHKDSK son herramientas muy útiles, integradas en Windows para diagnosticar y reparar una gran cantidad de errores. A modo de resumen, SFC verifica y repara archivos del sistema que están dañados o que falten. DISM corrige problemas con la imagen de Windows, sobre todo cuando SFC no puede resolverlos. Por su parte, CHKDK examina y repara errores en nuestro disco duro y en el sistema de archivos.
Aunque estas herramientas son efectivas en una gran mayoría de ocasiones, hay casos en los que no. Entonces, no tenremos más remedio que aplicar una reinstalación completa de Windows. A continuación vamos a detallarte los escenarios específicos donde puede ser mejor esta reinstalación que la utilización de los comandos.
- Fallos persistentes de ejecutar dichos comandos. Si los problemas persisten o reaparecen, es un indicativo de que los fallos pueden ser mucho más profundos. Además de que delatan que estas herramientas no tienen la capacidad de arreglarlo.
- Infecciones de malware importantes. Ciertos programas malisiosos pueden infiltrarse hasta el fondo de nuestro sistema. Ello puede conllevar que comprometa archivos sensibles e incluse que afecte a la estabilidad y seguridad de nuestro equipo.
- Problemas graves de rendimiento. Si el sistema operativo muestra una lentitud extrema, o incluso llega a bloquearse frecuentemente, así como comportamientos erráticos en su funcionamiento, y que no puedes arreglar con herramientas de reparación, no te quedará otra que reinstalar Windows.
- Actualizaciones fallidas. Si una actualización esencial de Windows ha desencadenado un funcionamiento inestable en tu equipo, reinstalar Windows puede ser la manera más efectiva de asegurarte de que todas las características y parches se aplican de manera correcta.
- Cambios importantes en el hardware. Si has reemplazado componentes clave de tu software (placa base, RAM, disco duro…), es recomendable que reinstales Windows. Ello garantizará la compatibilidad y el funcionamiento adecuado de los nuevos controladores asociados al hardware.
