
Grabar una demostración de software resulta sencillo, pero convertirla después en un vídeo dinámico que no aburra a quien lo ve suele llevarnos más tiempo que la propia grabación. Recordly, una aplicación gratuita y de código abierto disponible para Windows, Linux y macOS, resuelve esa segunda fase de forma automática: en cuanto detenemos la grabación, añade zooms, transiciones y seguimiento del cursor sin que tengamos que abrir ningún editor de vídeo aparte.







































