
Windows 11 sigue provocando una sensación de lentitud en 2026 que no depende de la potencia del procesador ni de la memoria instalada, sino del diseño de sus efectos visuales. Desactivar las animaciones y las transparencias del sistema permite recuperar fluidez de forma inmediata, sin gastar un euro en hardware nuevo. Os explicamos qué ajustes tocar y cuáles conviene dejar activados.








































