
El malware más avanzado no solo roba documentos o contraseñas: también busca acceder directamente al micrófono y la cámara del ordenador para espiar conversaciones. Mantener el antivirus activo ayuda, pero Windows incluye una configuración nativa que permite bloquear el acceso a los dispositivos de audio que no usamos, una barrera adicional que además evita confusiones habituales en las videollamadas.















































