¿Usas Chromium a diario? Estos motivos te harán replanteártelo

¿Usas Chromium a diario? Estos motivos te harán replanteártelo

Rubén Velasco

Google Chrome es el navegador web más utilizado en todo el mundo. Este navegador es de código cerrado, y como su nombre indica, usarlo implica pasar por el aro de Google y cederle todos nuestros datos. Chrome es un navegador creado usando como base Chromium, un motor de código abierto que cualquiera puede descargar para usar como navegador principal o usar como base para crear un navegador web diferente. Esto ha permitido a varios desarrolladores crear navegadores basados en Chrome, con funciones «exclusivas» de este navegador, pero sin pasar por el aro de Google. Sin embargo, esto va a cambiar.

Aunque podemos pensar que Chrome y Chromium son iguales, en realidad ambos navegadores web tienen muchas diferencias. Aunque es Google quien controla ambos desarrollos principalmente, el navegador OpenSource no tiene el mismo visor de PDF que el de Google, ni las funciones de sincronización en la nube. Ni siquiera es capaz de buscar e instalar actualizaciones, teniendo que recurrir a otros programas, como chrlauncher que se encarguen esto.

Chromium UWP Windows 10

Además de estos problemas, los navegadores de terceros que se basan en Chromium nos darán también otros problemas, como los que vamos a ver a continuación.

Problemas de los navegadores third party basados en Chromium

Perdemos funciones muy pronto

¿Bajar un navegador idéntico a Chrome, con sus mismas funciones, pero sin determinadas partes del código (los sistemas de seguimiento o de publicidad, por ejemplo) sin pasar por el aro de Google? Suena bien. Pero en la práctica nos vamos a encontrar con muchos handicaps. Especialmente a partir de marzo de este año.

Ha habido muchos desarrolladores de navegadores web alternativos que han estado abusando de las APIs de Google. Esto les permitía, por ejemplo, permitir a los usuarios usar Google Sync para almacenar en los servidores sus datos (marcadores, etc), la geolocalización y usar funciones como Click to Call que son exclusivas del navegador de Google. Esto ha llevado a Google a tomar la decisión de bloquear el uso de la API para evitar que se siga abusando de ella. Y el cambio entrará en vigor en 15 de marzo de 2021.

A partir de entonces, si usamos un navegador basado en Chromium, que no sea el de Google, estaremos ante un navegador capado en funciones. Y los pequeños desarrolladores no van a poder implementar este tipo de funciones por su cuenta.

Mantenimiento insuficiente

Google actualiza su navegador de forma periódica para añadirle nuevas funciones, y tan pronto como es posible para solucionar vulnerabilidades. Sin embargo, ¿qué ocurre con los demás navegadores? Si detrás del desarrollo hay una empresa grande, como Microsoft, el mantenimiento será igual, o superior, al que ofrece Google. Pero la ventaja de que Chromium sea OpenSource es que cualquiera puede crear su propio navegador web. Pero hay que tener en cuenta que las capacidades de un pequeño desarrollador no son las mismas que las de Google o Microsoft.

Aunque un navegador esté basado en Chromium no significa que reciba las actualizaciones de seguridad y correcciones al mismo tiempo. Es más, ni siquiera tendrán actualizaciones automáticas como el navegador de Google o el de Microsoft. Y eso implica que tendremos que esperar a que la nueva versión esté disponible (que puede tardar días) y, además, actualizar a mano.

Usar navegadores Chromium «buenos»

Las restricciones de la API solo afectan a los navegadores basados en Chromium que hacían uso de los servicios de Google de manera ilegal. Esto significa que hay otros navegadores, como Edge, Opera o Vivaldi, que aunque están basados en este motor, no abusan de las APIs de Google. Sus desarrolladores han creado una infraestructura propia, totalmente independiente a la de Google, que permite a los usuarios tener funciones como, por ejemplo, sincronización de marcadores y contraseñas. También, tanto Microsoft como Opera y Vivaldi son desarrolladores serios que ofrecen un mantenimiento sobresaliente a la hora de solucionar errores, vulnerabilidades e innovar para mejorar la experiencia de navegación.

Estos navegadores, aunque están basados en Chromium, son excelentes alternativas a Chrome que nada tienen que envidiar al navegador de Google. Especialmente Edge, el nuevo navegador de Microsoft que va a dar mucha guerra.