Pon solución a tus problemas en Windows restableciendo el sistema

Pon solución a tus problemas en Windows restableciendo el sistema

David Onieva

La mayoría de los usuarios se decantan por usar Windows como sistema operativo principal en sus equipos, y son muchas las razones de ello. Decimos esto porque con el paso de los años este ha sido un proyecto que ha crecido y evolucionado hasta llegar a ser un software seguro y fiable, al menos casi siempre.

Claro está, no es un sistema operativo perfecto, de momento eso es algo que no existe. A todo esto le debemos sumar que más de 1000 millones de equipos, con sus correspondientes configuraciones, funcionan hoy día con Windows 10. Esas son muchas combinaciones diferentes para que no se produzcan, de vez en cuando, problemas relacionados con la compatibilidad.

Pero a la hora de trabajar con nuestro equipo, no solo se trata de manejar y controlar Windows, sino además están todas las aplicaciones que instalamos. Estas en la mayoría de las ocasiones hacen igualmente sus cambios en el sistema para adaptar y mejorar su funcionamiento. Si vamos sumando todo esto, unido a los fallos, por ejemplo, en las actualizaciones que envía la misma Microsoft, Windows puede llegar a fallar más de lo que nos gustaría. Son varias las medidas que podemos tomar cuando empiezan los problemas y fallos en Windows, por ejemplo restablecer el sistema por completo.

Esta es una función que encontramos en la aplicación de Configuración, en concreto en el apartado de Actualización y seguridad / Recuperación. Aquí tenemos la posibilidad de restablecer Windows por completo y todas sus aplicaciones, pero manteniendo nuestros datos personales. La segunda opción es eliminar todo, una solución más radical pero a veces, más efectiva. Es por ello que os vamos a hablar de algunas de las razones por las que podemos tomar la decisión de llevar a cabo este movimiento.

Restablecer PC

Windows 10 se bloquea cada cierto tiempo

En ocasiones y de forma repentina, podemos notar que el sistema se queda bloqueado o congelado de vez en cuando y sin razón aparente. Las razones de ello pueden ser innumerables, desde una actualización defectuosa, pasando por una incompatibilidad, un fallo de controladores, etc. Por tanto un restablecimiento de Windows, en ocasiones nos va a llevar menos tiempo que intentar localizar el causante de estos bloqueos.

El funcionamiento de sistema es demasiado lento

Otra de las razones del desgaste de Windows puede traducirse en un funcionamiento lento y tedioso, sin que realmente llegue a fallar. Esto es algo que puede resultar igual de desesperante, más si pasamos una buena cantidad de horas frente al PC. Es por ello que tomar la medida de lo que os hablamos, aunque nos lleve un rato, seguro que a la larga lo vamos a agradecer.

Hay un virus que no conseguimos eliminar

También se puede dar el desagradable supuesto de que hayamos sido víctimas de un ataque con algún tipo de malware que afecte al sistema, o a los datos guardados. Lo peor de todo esto es que a veces ni siquiera el mejor y más actualizado antivirus, puede eliminarlo, o al menos nosotros no lo conseguimos por completo. Por tanto, llegado el caso, un restablecimiento total del sistema puede ser la mejor solución de todas.

Por tareas de mantenimiento preventivas

Para terminar os diremos que tampoco es necesario que ocurra ningún desastre para que hagamos un restablecimiento de Windows. Esto nos lo podemos imponer como una tarea periódica cada varios meses para así disponer de un Windows como nuevo en todo momento.