
Las extensiones de Google Chrome son una de las técnicas más utilizadas por los piratas informáticos para infectar los ordenadores de los usuarios. Dada su popularidad, engañar a las víctimas para que instalen una extensión para Google Chrome es una técnica de phishing relativamente sencilla y, si se hace bien, incluso puede pasar desapercibida durante años, como ha ocurrido con esta extensión maliciosa que ha estado robando criptomonedas y contraseñas a miles de usuarios.















































