
Desde su lanzamiento, Windows 11 ha acumulado tantos adeptos como detractores, todo a pesar de que se ha actualizado con el tiempo. Y es que, además de los duros requisitos que no todo el mundo cumple, el cambio estético de este nuevo Windows respecto a las versiones anteriores hace que sean muchos los que prefieren quedar atrás, en Windows 10, en vez de dar un paso hacia el futuro. Los cambios, por lo general, no gustan a la gente. Y este es el motivo por lo que, aún, hay quienes imaginan cómo debería ser Windows 7 en 2022. Y, la verdad, es justo lo que todos queremos.
















































