Spotify comenzó como una plataforma de música donde poder escuchar, literalmente, cualquier canción, grupo o disco que quisiéramos. Su éxito se ha debido, principalmente, a su modelo de negocio, un modelo por el cual, o pagamos por el «Premium», o podemos escuchar todo el contenido gratis a cambio de publicidad. Poco a poco, el gigante ha ido abriendo el abanico de contenido añadiendo más tipos de contenido para consumir, como podcasts, haciendo que pasemos más rato en la plataforma, pero, a cambio, haciendo que el premium sea cada vez menos rentable. Y ahora, con los nuevos audiolibros de la compañía, la cosa solo va a peor.