Tanto si utilizamos la impresora a diario como si lo hacemos de forma esporádica, uno de los problemas más molestos es encontrarnos sin tinta. La mayoría de las impresoras nos informan acerca de los niveles de tinta, aunque no siempre de forma real, por lo que, si nos confiamos, podemos tener un serio problema cuando más nos haga falta. Si, además, utilizamos cartuchos no oficiales, la aplicación directamente no será capaz de ofrecer esta información ni de forma aproximada, por lo que, siempre que sea posible, debemos procurar ahorrar tinta cada vez que imprimamos.