Internet ha facilitado en gran medida la globalización. Hoy en día podemos comprar cualquier producto a cualquier tienda del mundo, y recibirlo, en pocos días, en casa. La feroz competencia del comercio online ha obligado a los gigantes, como Amazon, AliExpress, Shein, y otras tiendas, a ofrecer todo tipo de facilidades a los usuarios con el fin de intentar que, al comprar, elijan su tienda antes que otras. No obstante, como consumidores, siempre buscamos la forma de aprovecharnos de dichas facilidades. Y eso, a las tiendas online, no les gusta. Y menos cuando les hace perder dinero.