
Desde el lanzamiento de Windows 10, la publicidad incrustada dentro del propio sistema ha sido uno de los elementos más criticados por parte de los usuarios. Y con razón, ya que no es lógico que un sistema que cuesta un dinero (recordamos, hasta 250 euros en la edición Pro) tenga, además, contenido promocionado, banners, notificaciones y mucho más. Pero, mientras que los usuarios están cansados de estos anuncios, para Microsoft no son tantos. Y, por ello, en breve planea añadir muchos más a Windows 11.
















































