En 2025, Microsoft dio por finalizado el soporte para Windows 10 (al menos, en su soporte estándar). Esto quiere decir que los usuarios que aún no hayan actualizado a Windows 11, o bien están apuntados dentro del programa de soporte extendido para seguir recibiendo actualizaciones de seguridad críticas (hasta octubre de este año), o están en peligro. Lo recomendado es actualizar a Windows 11, la última versión del sistema operativo, para poder seguir recibiendo actualizaciones y soporte con el sistema operativo. El problema es que, dados sus requisitos, los que aún no han actualizado ha sido porque, seguramente, no puedan hacerlo.