Microsoft ha comenzado a desplegar Advanced Shader Delivery (ASD) en Windows 11, una tecnología pensada para acabar con uno de los problemas más molestos del gaming en PC: los largos tiempos de compilación de shaders y los tirones que aparecen cuando el sistema los genera durante la partida. Gears of War: E-Day es el primer juego que la incorpora dentro del ecosistema ampliado de Windows.
Os explicamos en qué consiste esta tecnología y qué hardware puede beneficiarse ya de ella. ASD entrega los shaders ya compilados junto con la descarga del juego, lo que reduce el trabajo que tiene que asumir la CPU en el primer arranque. Según los datos que ha facilitado Microsoft, en Gears of War: E-Day el proceso de compilación inicial pasa de varios minutos a apenas unos segundos, una reducción cercana al 95%. Por ahora, el soporte activo cubre el hardware de AMD y Qualcomm, mientras que Intel y NVIDIA se incorporarán a lo largo de octubre.
Shader stutter y cómo lo evita Advanced Shader Delivery
Los shaders son pequeños programas que calculan efectos visuales como la iluminación, las sombras o los reflejos de un videojuego. Cuando el sistema los compila en el primer arranque o incluso durante la propia partida, aparecen esperas largas y los tirones conocidos como shader stutter, uno de los problemas que más quejas genera entre los jugadores de PC.
Advanced Shader Delivery cambia ese esquema de raíz. Tal y como explica la documentación para desarrolladores, la tecnología recurre a bases de datos de shaders que se compilan específicamente para el hardware de cada usuario y se entregan a través de la tienda, complementando la caché local desde el primer inicio. De esta manera, buena parte del trabajo que antes recaía sobre la CPU llega ya resuelto antes de que pulséis el botón de inicio, lo que explica la caída del 95% en el tiempo de compilación que cita Microsoft para Gears of War: E-Day. Si jugáis con frecuencia a títulos recién salidos, esta es precisamente la clase de mejora que notaréis en los primeros minutos de partida, cuando antes había que esperar a que el juego terminara de preparar los efectos gráficos.
Requisitos de hardware: GPU y CPU compatibles
Advanced Shader Delivery exige, como mínimo, Windows 11 24H2, así que antes de nada conviene comprobar que vuestro equipo cuenta con esa actualización instalada. En el terreno gráfico, AMD cubre desde las arquitecturas RDNA 1 hasta las RDNA 4 más recientes, siempre que tengáis instalados los drivers Adrenalin 26.6.1 o una versión posterior. También hay soporte activo desde ya para los portátiles equipados con procesador Qualcomm Snapdragon X2.
Durante octubre, Microsoft ampliará la lista para incluir las GPU Intel Arc B570 y B580, los procesadores Core Ultra de las Series 2 y 3, y todas las tarjetas GeForce RTX y RTX Spark de NVIDIA. La compañía no ha detallado si la activación en estos nuevos chips llegará de forma simultánea o escalonada a lo largo del mes, por lo que conviene revisar las notas de los drivers si tenéis una de estas tarjetas y queréis aprovechar la función en cuanto esté disponible. El requisito de versión de sistema deja fuera, de momento, a quienes sigan con Windows 10, que no podrán beneficiarse de esta optimización por mucho que actualicen los drivers de su tarjeta gráfica.
Microsoft ha confirmado que Call of Duty: Modern Warfare 4 será uno de los próximos títulos en adoptar Advanced Shader Delivery, lo que amplía el alcance de la tecnología más allá del catálogo de Xbox Game Studios y la acerca a uno de los juegos con más jugadores activos en PC.
