Los desarrolladores del sistema líder del sector para equipos de sobremesa, Windows, cada vez nos proponen una mayor cantidad de herramientas y funciones para sacar el máximo provecho a nuestros juegos. Son plenamente conscientes de que un número creciente de jugadores hace uso del PC para estas tareas relacionadas con el ocio.
No todo el mundo tiene la posibilidad de disponer de un equipo de última generación para echar sus partidas, de ahí las funciones de optimización que nos propone Windows. Os contamos todo esto porque en estas mismas líneas os vamos a hablar de una herramienta que debéis tener activa siempre en estos casos.
Qué es el Modo Juego de Windows y cómo se activa
En concreto, nos referimos a la funcionalidad conocida como Modo Juego o Game Mode, que de forma predeterminada está integrada en las más recientes versiones del sistema: Windows 10 y Windows 11. Lo primero que debemos tener en consideración es que esta es una herramienta diseñada por Microsoft que tiene como claro objetivo optimizar el rendimiento del propio sistema mientras jugamos en el ordenador.
Es importante saber que el secreto de su éxito estriba en que, cuando está en funcionamiento, Windows intenta priorizar los recursos del equipo para el juego que se está ejecutando en primer plano. Así, lo que realmente se logra es reducir el impacto de otros procesos y tareas en segundo plano mientras disfrutamos del título en cuestión.
Cierto es que la herramienta como tal no convierte un PC lento en uno potente, pero sí puede ayudar a conseguir una experiencia de juego más estable. Esto es algo que se hace especialmente patente en equipos de gama media o con recursos de hardware un tanto limitados.
Para activar la función que os contamos, en un principio no tenemos más que acceder a la aplicación de Configuración de Windows, por ejemplo, usando la combinación de teclas Win + I. A continuación nos situamos en el apartado llamado Juegos del panel izquierdo, donde ya encontramos el correspondiente selector para ponerla en funcionamiento en la sección llamada precisamente, Modo Juego.
Ventajas reales de esta función para jugar en Windows
En el caso de que vayamos a ejecutar este tipo de software relacionado con el ocio de manera habitual en Windows, os recomendamos activarla y dejarla en funcionamiento para siempre. Estas son algunas de las principales ventajas que nos propone la herramienta desarrollada por Microsoft para disfrutar más de nuestras partidas en el PC.
- Mayor estabilidad en los FPS. Cabe destacar que más que aumentar el número de fotogramas por segundo o FPS, el Modo Juego ayuda a mantenerlos más estables. Disfrutaremos de menos caídas bruscas de rendimiento y de una experiencia de juego más fluida.
- Menos interrupciones en las partidas. Una de las mayores ventajas de este Modo Juego es que Windows intenta evitar que determinadas tareas del sistema interfieran durante una partida. Hablamos de actualizaciones del sistema en momentos inoportunos y otros procesos de mantenimiento.
- Prioridad para el videojuego. El sistema operativo de Microsoft asigna una mayor prioridad al juego frente al resto de aplicaciones que tengamos en ejecución en ese momento. Esto resulta especialmente útil cuando tenemos muchas pestañas abiertas en el navegador o hay otros programas funcionando en segundo plano.
- Mejor aprovechamiento del hardware del PC. Windows distribuye mejor los recursos disponibles en el equipo, lo que afecta de forma directa al uso de la CPU, la memoria RAM, la GPU, o el acceso a las unidades de almacenamiento.
