Microsoft ha lanzado la actualización opcional KB5124010 para Windows 11, que recupera la previsualización de archivos descargados de Internet cuando el sistema los marca como poco fiables. Disponible ya para las versiones 24H2 y 25H2, la compilación llegará a todos los equipos con el Patch Tuesday de octubre y trae siete cambios que afectan al Explorador de archivos, la personalización y la conectividad.
Si en los últimos días habéis visto una actualización pendiente en Windows Update, es probable que se trate de esta compilación no acumulativa. En Windows 11 25H2 aparece como build 26200.9550, y en 24H2 como build 26100.9550. Desde que Microsoft retiró el soporte de Windows 10 en 2025, el ritmo de novedades para su sistema actual no ha dejado de acelerarse, con mejoras que suelen probarse antes en los canales Preview, Beta y Experimental para Insiders. Podéis instalarla ya de forma voluntaria para adelantaros a estas funciones, aunque todos los cambios llegarán de manera obligatoria con la actualización de seguridad del 13 de octubre de 2026.
El Explorador vuelve a mostrar el contenido de archivos bloqueados
La novedad más relevante de este paquete afecta a la carpeta de Descargas y a la forma en que Windows gestiona los archivos que llegan de Internet. El sistema etiqueta estos archivos como poco fiables por proceder de fuentes externas, y esa etiqueta bloqueaba hasta ahora la vista previa de su contenido. Microsoft ha revertido la restricción que impuso el año pasado y que impedía previsualizar documentos PDF y páginas HTML en esta situación.
Con el cambio, el panel de previsualización vuelve a funcionar con normalidad para esos formatos y ya no hace falta desbloquear manualmente las propiedades del archivo para poder abrirlo. La actualización suma, además, ajustes en las miniaturas de los archivos alojados en la nube, un panel de detalles reorganizado para facilitar la lectura y la corrección de un error que borraba el texto de la barra de direcciones al cambiar de carpeta. Estos cuatro ajustes convierten al Explorador de archivos en la pieza con más cambios de todo el paquete de esta actualización opcional.
Microsoft incluye mejoras en el uso de Bluetooth
En el terreno de la personalización, el sistema incorpora el estándar Emoji 17.0, la versión más reciente del catálogo de emojis que ya usan los teléfonos móviles, y añade varios caracteres habituales en esos teclados que ahora también estarán disponibles en el escritorio.
El motor de fondos de pantalla amplía su compatibilidad para aceptar archivos en formato DIB sin necesidad de conversión previa, y las presentaciones de imágenes funcionan mejor cuando se trabaja con varios escritorios a la vez. De paso, se corrigen fallos en las vistas previas de escritorio y en la transición entre fondos de pantalla. Bluetooth también sale reforzado en esta actualización: se acaban las desconexiones aleatorias de auriculares y altavoces, el desajuste entre el volumen que muestra Windows y el volumen real del dispositivo, y varios errores relacionados con el micrófono.
Las llamadas por WhatsApp, Microsoft Teams y Google Meet notan, además, una mejor calidad de audio gracias a estos ajustes en el subsistema de sonido.
Windows retira la migración por Wi-Fi y deja solo OneDrive
El resto de cambios toca la accesibilidad y la forma de mover datos entre equipos. Desde Configuración, Accesibilidad y Efectos visuales, puede activarse una opción para que las aplicaciones se abran directamente en pantalla completa, algo útil para quienes prefieren empezar a trabajar sin bordes de ventana.
La tecla física de Copilot también gana margen de uso: puede reasignarse para que actúe como tecla de accesibilidad en lugar de sustituir a la tecla Control. El cambio con más consecuencias prácticas llega en la herramienta de migración entre PC, donde Microsoft ha retirado la transferencia directa por Wi-Fi o red LAN. A partir de esta actualización, la única vía oficial para trasladar datos durante la configuración inicial de un equipo nuevo es la nube, a través de OneDrive.
Quienes configuraban equipos sin cuenta de Microsoft activa o en redes sin acceso a Internet perderán así el método local que hasta ahora permitía copiar archivos y ajustes sin depender de la nube.
