
El kernel Linux 7.0 marcó un antes y un después en el desarrollo del sistema operativo de código abierto por excelencia. La rama 6.x quedó atrás, y comenzó una nueva etapa en la que, como su propio responsable ha admitido, se va a centrar en un proceso de mejora de compatibilidad, actualización de componentes y limpieza de código obsoleto. Y, con Linux 7.1, esta premisa se vuelve aún más real.









































