Los sabores oficiales de Ubuntu 26.10 ya están disponibles junto a la edición principal. Ubuntu MATE regresa tras quedarse fuera de la versión LTS, Kubuntu estrena KDE Plasma 6.7 y confirma que esta será la última ocasión en que se pueda instalar manualmente una sesión X11. Os contamos qué trae cada sabor y dónde descargar sus imágenes ISO.
Todos comparten la misma base que la edición de escritorio principal: el kernel Linux 7.3, los controladores gráficos Mesa 26.2, herramientas actualizadas y la posibilidad de instalar paquetes snap desde la Snap Store. A partir de ahí, cada entorno añade sus propios cambios y os los repasamos a continuación.
Ubuntu MATE 26.10 regresa con nuevos mantenedores
Ubuntu MATE vuelve con su versión 26.10 después de quedarse fuera de la edición 26.04 LTS publicada en abril. Se trata de la primera release lanzada por el nuevo equipo que ha tomado el relevo del proyecto, y marca también la primera vez que el sabor incorpora el cambio de Ubuntu a Dracut como sistema de arranque inicial.
El sistema también elimina gdei y sustituye ifupdown por netplan. No todos los paquetes de MATE están en su versión más reciente, pero los que se incluyen aportan estabilidad y correcciones de errores. Las notas de la versión reconocen varios problemas conocidos, entre ellos un RedShift que no funciona correctamente, iconos que faltan en algunas aplicaciones y ciertas rarezas al ejecutar el sistema en máquinas virtuales.
Recuperar el sabor bajo un equipo nuevo nunca iba a ser un proceso inmediato, y estos primeros fallos lo confirman. Si veníais usando Ubuntu MATE en versiones anteriores y os planteáis actualizar, conviene que tengáis en cuenta estos flecos antes de dar el paso en un equipo de uso diario.
Kubuntu 26.10 estrena Plasma 6.7
Kubuntu 26.10 llega con KDE Plasma 6.7, una actualización sobre la versión incluida en la edición 26.04, aunque todavía no es la recién publicada Plasma 6.8. El cambio más vistoso, si trabajáis con varios monitores, es que ahora podéis asignar escritorios virtuales a pantallas concretas y moveros entre ellos con nuevos atajos de teclado.
La lista de mejoras también incluye un efecto de deslizamiento en las notificaciones del escritorio, etiquetas de zona horaria en el widget del reloj digital y la opción de activar la búsqueda al teclear directamente sobre el escritorio. El equipo también ha corregido varios errores relacionados con el cambio de tema y el modo oscuro.
Como en la versión 26.04, Kubuntu 26.10 no incluye por defecto una sesión Plasma X11, aunque podéis instalarla de forma manual si la necesitáis. Será, eso sí, la última vez que esto sea posible: Plasma 6.8 elimina por completo el paquete plasma-session-x11, así que si dependéis de X11 convendría que fuerais pensando en el salto a Wayland.
Xubuntu y Lubuntu 26.10 amplían su soporte de Wayland
Los sabores más ligeros de Ubuntu 26.10 siguen apostando por X11 como sesión por defecto, pero cada uno amplía su soporte de Wayland para quienes queráis ir probándolo con calma. Xubuntu actualiza su escritorio a Xfce 4.20 y Lubuntu pasa a LXQt 2.4.0, dos versiones centradas sobre todo en corregir errores y pulir detalles de sus aplicaciones, antes que en añadir funciones completamente nuevas al conjunto del escritorio.
Si trabajáis con equipos modestos o con hardware de varios años de antigüedad, estas actualizaciones no deberían suponeros ningún sobresalto: los cambios se centran en estabilidad, en pequeños ajustes de interfaz y en seguir avanzando hacia Wayland sin forzar a nadie a abandonar X11 todavía. Ambas familias continúan, además, apoyándose en el mismo catálogo de aplicaciones ligeras que las caracteriza, por lo que no tendréis que aprender herramientas nuevas para aprovechar las mejoras. Os detallamos a continuación qué cambia exactamente en cada uno de los dos sabores.
Ristretto, la terminal y las capturas en Xubuntu 26.10
Xfce 4.20 llega con correcciones de estabilidad y amplía, aunque de forma todavía experimental, su soporte para Wayland, pensado para quienes queráis probarlo antes de que se convierta en la opción por defecto. El visor de imágenes Ristretto suma la opción de mostrar las fotos en orden aleatorio, mejora la impresión y permite abrir imágenes desde enlaces web.
El soporte de Wayland en Xubuntu sigue siendo experimental, en línea con lo que ocurre en buena parte del ecosistema Xfce: el entorno prioriza la estabilidad sobre la adopción rápida de este protocolo gráfico, que lleva años ganando terreno como sucesor de X11 en el escritorio Linux.
La terminal de Xfce reduce su consumo de CPU y añade la opción de desactivar el resaltado de URLs. Screenshooter, la herramienta de capturas del sistema, ya permite capturar regiones o la pantalla completa en Wayland, aunque pierde la opción de subir imágenes directamente a Imgur. El buscador Catfish arranca ahora en la carpeta activa, y entre las aplicaciones actualizadas destaca la llegada de GIMP 3.2.6.
LXQt 2.4.0 trae a Lubuntu 26.10 Wayland opcional
Lubuntu 26.10 actualiza su escritorio a LXQt 2.4.0, una versión que el propio proyecto describe como centrada sobre todo en corrección de errores y limpieza de código. Entre los cambios visibles destaca un nuevo diseño horizontal para el applet de sonido y unas notificaciones transitorias que ya no se quedan ancladas en pantalla más tiempo del necesario.
X11 sigue siendo la sesión por defecto en Lubuntu, continuando la línea prudente que caracteriza a este sabor orientado a equipos modestos. Aun así, el sistema incluye una sesión Wayland basada en Miriway que podéis seleccionar directamente desde la pantalla de inicio de sesión, por si queréis probar el nuevo protocolo sin renunciar al entorno habitual.
La base LXQt, heredera del antiguo LXDE fusionado con componentes Qt, mantiene a Lubuntu como una de las alternativas más ligeras dentro del catálogo oficial de Ubuntu, pensada para ordenadores con recursos limitados, algo que explica por qué el equipo prioriza la estabilidad frente a cambios radicales en cada nueva versión.
Ubuntu Unity, Kylin y Studio 26.10
El resto de sabores oficiales de Ubuntu 26.10 se reparten entre versiones de mantenimiento y actualizaciones centradas en usos muy concretos. Ubuntu Unity sigue preparando su transición a Lomiri, Kylin se limita a corregir errores y Ubuntu Studio refuerza su oferta para quienes trabajáis con audio y vídeo.
Si usáis alguno de estos tres sabores, no esperéis un cambio radical en el día a día: las novedades más vistosas, como el nuevo fondo de pantalla de Kylin o las herramientas de audio que suma Studio, conviven con un trabajo de fondo centrado en limpiar código y preparar los próximos pasos de cada proyecto. Unity, además, da ya sus primeros pasos visibles hacia Lomiri, mientras que Kylin y Studio mantienen el rumbo que marcaron en versiones anteriores. Os contamos a continuación qué aporta cada uno de ellos en esta nueva entrega.
Lomiri gana terreno en Ubuntu Unity 26.10
Ubuntu Unity 26.10 continúa siendo una versión de mantenimiento que conserva Unity 7.7 como base del escritorio. El trabajo del equipo se centra en depurar errores y retirar paquetes que ya no reciben mantenimiento, mientras preparan en segundo plano el salto hacia Lomiri, el entorno que sustituirá a Unity en el futuro.
Como adelanto de ese cambio, esta versión ya incluye preinstaladas las aplicaciones Lomiri Calculator, Files y Terminal, aunque el escritorio principal sigue siendo el Unity de toda la vida. Se trata de un gesto simbólico que anticipa hacia dónde se dirige el proyecto sin alterar todavía la experiencia que conocéis si usáis este sabor habitualmente.
Lomiri es el entorno que nació del proyecto Ubuntu Touch y que distintas comunidades han mantenido vivo tras el parón del móvil de Canonical; su llegada a Ubuntu Unity refleja la intención del equipo de dar continuidad al escritorio con una base distinta a la de GNOME o KDE.
La IA firma el nuevo fondo de pantalla de Ubuntu Kylin 26.10
Ubuntu Kylin 26.10 es, en esencia, una actualización de paquetes y corrección de errores, sin cambios relevantes de cara al usuario. El entorno UKUI, con su estética inspirada en Windows 7, se mantiene en la misma versión que llegó con la edición 26.04 publicada en abril.
Lo más llamativo es el nuevo fondo de pantalla, generado con inteligencia artificial, que reinterpreta la mascota oficial de Ubuntu, la mantarraya, con un estilo glassmorphism de tonos pastel e iridiscentes. La versión 26.04 de Kylin ya había reinterpretado esa misma imagen con una fotografía de una isla con forma de mapache rodeada de mar y gaviotas volando boca abajo, así que no sería la primera vez que el sabor se toma libertades artísticas con el arte oficial de la mascota. Si la tendencia se mantiene en próximas versiones, cada lanzamiento de Kylin podría convertirse en una nueva variación visual sobre el mismo personaje.
Sonic Pi y SuperCollider llegan a Ubuntu Studio 26.10
Ubuntu Studio 26.10 sigue dirigido a músicos, diseñadores y creadores audiovisuales, y en esta versión amplía su catálogo de herramientas de audio. Entre las novedades se incluyen Sonic Pi, un entorno de programación en vivo pensado para crear música mediante código, y SuperCollider, orientado a composiciones algorítmicas.
También se suma jnoise, un generador de ruido blanco que funciona desde la línea de comandos. A la lista de aplicaciones actualizadas se añaden nuevas versiones de OBS Studio, GIMP, Ardour, Krita y Kdenlive, cubriendo desde la grabación de pantalla hasta la edición de vídeo y de imagen.
El instalador de Ubuntu Studio también estrena la posibilidad de elegir paquetes individuales dentro de los meta-paquetes, en lugar de tener que instalarlos en bloque, y la interfaz del asistente de configuración de audio se ha simplificado: si os dedicáis a la producción audiovisual, son cambios pequeños pero que agilizan la puesta a punto del equipo.
Qué sabor de Ubuntu 26.10 elegir según el uso y el equipo
La elección entre estos sabores depende sobre todo del hardware que tengáis disponible y del tipo de trabajo que vayáis a hacer con él. Kubuntu aporta las funciones más recientes de Plasma, aunque conviene que tengáis en cuenta que la sesión X11 solo estará disponible de forma manual en esta versión. Xubuntu y Lubuntu mantienen un consumo de recursos reducido y siguen sumando opciones de Wayland sin obligaros a abandonar X11. Ubuntu MATE recupera su hueco tras la ausencia en la LTS con un escritorio de corte clásico, y Ubuntu Studio amplía su catálogo de herramientas creativas con Sonic Pi, SuperCollider y las nuevas versiones de OBS Studio, GIMP, Ardour, Krita y Kdenlive.
Todas estas imágenes ISO podéis descargarlas desde las páginas oficiales de cada sabor y probarlas en modo live, desde una memoria USB o una máquina virtual, antes de decidir si os compensa dar el paso a una instalación definitiva.
