El Proyecto Fedora ha publicado hace solo unas horas la versión 45 de su distribución, disponible ya para descarga en todas sus ediciones. La actualización trae un cambio técnico relevante en el instalador Anaconda, retira el soporte para dos complementos VPN heredados y renueva las herramientas de desarrollo que utilizan los programadores que trabajan sobre el sistema.
El anuncio, firmado por Aoife Moloney y Jef Spaleta en Fedora Magazine, resume así la nueva versión: «Fedora Linux 45 trae mejoras pulidas en el escritorio, funciones potentes en el nuevo instalador y toolchains actualizadas». El proyecto subraya además que se trata, una vez más, de un esfuerzo colectivo de su comunidad de desarrollo, pruebas y empaquetado.
Eediciones y variantes de Fedora Linux 45 ya disponibles
Fedora Linux 45 reparte su oferta en las Editions de siempre: Fedora Workstation, Fedora KDE Plasma Desktop, Fedora Server, Fedora Cloud, y las variantes pensadas para infraestructura, Fedora CoreOS y Fedora IoT. Todas se descargan desde getfedora.org, listas tanto para una instalación limpia como para preparar un equipo nuevo desde cero.
Quienes prefieren sistemas inmutables con actualizaciones atómicas tienen su sitio en los Atomic Desktops: Silverblue, Kinoite y Sericea, cada uno con su propio entorno de escritorio sobre la misma base transaccional. Y si el plan es probar un entorno distinto al habitual sin salir de Fedora, los Spins amplían el catálogo con Cinnamon, Xfce, MATE y, como incorporación más reciente a esta familia de imágenes alternativas, COSMIC.
La variedad responde al mismo objetivo que persigue cada lanzamiento de Fedora: cubrir tanto el escritorio doméstico como los despliegues de servidor, los dispositivos edge y las instancias en la nube, sin obligar a nadie a renunciar a su entorno gráfico favorito.
Stratis llega al instalador Anaconda
Uno de los cambios más relevantes de esta versión es que Stratis pasa a integrarse directamente en Anaconda, el instalador de Fedora. Stratis aporta funciones de almacenamiento propias de entornos empresariales al disco local, apoyándose en device-mapper, XFS y LUKS mediante una interfaz mucho más sencilla de manejar. Entre sus capacidades están el aprovisionamiento ligero o thin provisioning (que permite el sobreaprovisionamiento del almacenamiento), los pools de almacenamiento, el redimensionado dinámico de sistemas de ficheros, las instantáneas y el cifrado.
En las instalaciones gráficas con particionado personalizado, se puede lanzar el módulo de almacenamiento de Cockpit directamente desde Anaconda para construir pools de Stratis repartidos entre uno o varios discos físicos, creando sistemas de ficheros dinámicos para / y /home según se necesiten. Para administradores y despliegues automatizados, Anaconda admite ahora la opción –type=stratis junto con autopart, además de los comandos específicos de Kickstart stratispool y stratisfs.
El propio proyecto lo señala como una de las novedades más ambiciosas de la versión 45, pensada para acercar el almacenamiento avanzado a quienes instalan el sistema por primera vez.
Los plugins VPN vpnc y fortisslvpn dejan de tener soporte
Si usáis conexiones VPN heredadas en Fedora, este cambio afecta directamente a vuestra configuración de red. Los plugins NetworkManager-vpnc y NetworkManager-fortisslvpn quedan obsoletos y dejan de mantenerse a partir de Fedora Linux 45, según confirma el propio anuncio: «Dos plugins VPN heredados de NetworkManager, NetworkManager-vpnc y NetworkManager-fortisslvpn, se retiran y quedarán obsoletos a partir de Fedora Linux 45».
NetworkManager-vpnc permite conectar con puertas de enlace VPN de Cisco basadas en IPsec, mientras que NetworkManager-fortisslvpn se emplea para las VPN SSL de Fortinet; ambos llevan años disponibles como complementos opcionales dentro del ecosistema de NetworkManager. El anuncio no detalla los motivos concretos que han llevado a su retirada en esta versión.
Antes de completar la actualización, conviene revisar qué conexiones dependen de estos protocolos y migrarlas a las alternativas que sí sigue soportando NetworkManager. El propio Proyecto Fedora ha publicado un artículo específico con instrucciones para realizar esa migración sin perder conectividad remota, pensado tanto para usuarios domésticos como para quienes administran VPN corporativas sobre Fedora.
Cómo actualizar a Fedora Linux 45 o instalar desde cero
Quienes ya tienen Fedora instalado no necesitan preparar gran cosa: la documentación de usuario del proyecto explica paso a paso cómo completar el salto a la versión 45, con instrucciones detalladas en la guía oficial de actualización offline de Fedora.
Para quienes prefieren partir de cero o preparar un equipo nuevo, las imágenes de instalación de todas las Editions, incluidas Workstation, KDE Plasma Desktop, Server, Cloud, CoreOS e IoT, están disponibles en getfedora.org. Si tras instalar o actualizar aparece algún comportamiento extraño, el proyecto remite a la etiqueta Common Issues de Fedora Discussion, donde se recopilan las incidencias conocidas de esta versión y sus soluciones. Antes de lanzar la actualización, merece la pena echar un vistazo a las notas de la versión de Fedora 45, donde el proyecto detalla cambio por cambio todo lo que trae esta release. Esa documentación recoge, además, los cambios que afectan a paquetes concretos y a configuraciones heredadas, como ocurre con los plugins VPN mencionados antes.
Qué mejoras traen GNOME, KDE Plasma y el kernel
En el apartado gráfico, Fedora 45 actualiza las pilas de GNOME y KDE Plasma, además de los Spins comunitarios, con mejoras de rendimiento, un soporte más refinado para Wayland y un escalado fraccional más cuidado en pantallas de alta densidad. Para quienes desarrollan software, las toolchains y las librerías en tiempo de ejecución se renuevan con las últimas optimizaciones de los compiladores y las funciones más recientes de cada lenguaje.
El núcleo del sistema se apoya en versiones recientes del kernel de Linux, lo que amplía la compatibilidad con hardware nuevo, mejora la gestión energética en portátiles y refuerza el rendimiento de los contenedores. El anuncio no concreta el número exacto de versión del kernel ni el detalle de cada toolchain actualizada; esos datos aparecen desglosados en las notas de la versión enlazadas más arriba. Si decidís dar el salto a Fedora Linux 45, os recomendamos repasar antes esas notas y comprobar si alguna de vuestras conexiones depende de los plugins VPN retirados, para evitar sorpresas de conectividad nada más completar la actualización.
