The Document Foundation ha lanzado LibreOffice 26.8.2, la segunda actualización menor de la familia 26.8, disponible para Windows, macOS y Linux. La nueva versión resuelve alrededor de 35 errores centrados en estabilidad, reproducción multimedia y compatibilidad con formatos heredados, incluido un fallo que impedía arrancar la aplicación en los equipos con macOS 27.
Firma el anuncio Italo Vignoli en nombre de la fundación, con sede en Berlín, que detalla todos los cambios en la entrada publicada en su blog oficial. Esta entrega no suma funciones nuevas: es un parche de mantenimiento pensado para quienes ya trabajáis con la rama 26.8 y necesitáis un entorno más estable antes de llevarla a producción.
Correcciones de esta actualización de LibreOffice
LibreOffice 26.8.2 concentra sus cambios en tres frentes: evitar cierres inesperados, recuperar la reproducción de audio y vídeo en las presentaciones, y permitir que los documentos antiguos de Microsoft Office vuelvan a abrirse sin errores. No añade funciones inéditas: el objetivo, como suele ocurrir en la segunda revisión menor de cualquier rama de LibreOffice, es cerrar los flecos que deja abiertos la versión inicial antes de sumar más novedades.
El fallo más llamativo afectaba a quienes usaban macOS 27: las versiones anteriores de la rama 26.8 podían cerrarse justo al arrancar, dejando el programa inutilizable en los Mac más recientes. Ese bloqueo queda resuelto en esta entrega, junto a otros cierres que aparecían en situaciones muy concretas de trabajo diario. El comunicado detalla estos problemas corregidos:
- Cierre de la aplicación al arrancar en macOS 27.
- Fallo en Writer al usar la autocorrección dentro de campos de formulario de texto.
- Bloqueo de la interfaz al abrir el cuadro de caracteres con controles de formulario seleccionados.
- Cierre en Impress al desplazarse entre diapositivas durante la reproducción de contenido multimedia.
- Pérdida de audio en presentaciones de Impress en Windows, sobre todo con archivos MP3 insertados, que vuelve a funcionar.
Documentos DOC, PPT y XLS antiguos vuelven a abrirse bien
La compatibilidad con archivos heredados de Microsoft Office era uno de los puntos débiles señalados tras el lanzamiento de la rama 26.8. Los documentos guardados en la versión 4 del formato Compound File Binary, el estándar que usaba Office antes de los formatos XML actuales, ya no fallan al cargar ni muestran texto ilegible, un problema que obligaba a conservar copias de Office solo para rescatar archivos antiguos.
Calc también recibe su ración de ajustes. La hoja de cálculo admite ahora archivos de consulta web con extensión .iqy, un formato pensado para importar datos directamente desde internet. Además, se corrige una regresión introducida en LibreOffice 26.8.0 que trataba las referencias relativas entre hojas como si fueran absolutas al copiar una hoja, un error que distorsionaba fórmulas y cálculos en documentos con varias pestañas. Si trabajáis con hojas de cálculo heredadas de versiones anteriores, esta corrección evita que tengáis que revisar manualmente cada fórmula tras duplicar una pestaña.
Retoques en tipografía, selector de color y accesibilidad
La familia 26.8 puso el foco en la tipografía y los sistemas de escritura, y esta revisión afina ese trabajo. Se añaden opciones para limitar la separación silábica cerca de los límites de las palabras compuestas, lo que mejora la coherencia visual al leer textos largos en varios idiomas. También se corrige una regresión en la separación silábica y un problema en el dibujo de los guiones de no separación en los Mac con chips Apple Silicon.
El resto de ajustes son menores pero notables para quienes los sufríais a diario: el nuevo selector de color recibe correcciones de funcionamiento, las interfaces de derecha a izquierda ganan en consistencia, mejora la accesibilidad en varios diálogos y se resuelven errores de configuración de Python que aparecían tras actualizar la suite. Son cambios que no se ven en una captura de pantalla, pero que notaréis si trabajáis cada día con documentos multilingües o con lectores de pantalla.
¿Hay que actualizar ya la suite ofimática?
Si ya trabajáis con la rama 26.8, conviene actualizar ahora: esta versión corrige regresiones propias de esa familia y The Document Foundation la recomienda para quienes necesitan las funciones más avanzadas de la suite. La urgencia cambia según el sistema operativo: en macOS 27 la actualización es casi obligatoria, porque las versiones previas de la rama 26.8 pueden cerrarse nada más abrir el programa; en Windows y Linux el salto es recomendable, aunque no corre tanta prisa si no habéis sufrido los fallos descritos. Quienes trabajáis en entornos de producción con LibreOffice 26.2 podéis seguir con esa versión mientras completáis la migración, pero el margen se agota pronto: el soporte de la 26.2 termina el 30 de noviembre de 2026, fecha a partir de la cual dejará de recibir tanto correcciones de errores como parches de seguridad.
Para organizaciones con despliegues grandes, The Document Foundation recomienda valorar las ediciones empresariales del ecosistema de LibreOffice, que incluyen acuerdos de nivel de servicio, soporte profesional y actualizaciones de seguridad garantizadas durante un periodo de entre tres y cinco años. La nueva versión puede descargarse ya desde la página oficial del proyecto, con instaladores para Windows, macOS y Linux, en libreoffice.org/download; el listado completo de las 35 correcciones queda recogido en la página de seguimiento que mantiene la fundación para cada lanzamiento.
