
Un usuario ha construido desde cero, con ayuda de inteligencia artificial, un sistema operativo capaz de arrancar en hardware real y ejecutar DOOM. El proyecto, llamado Ember, revela hasta dónde puede llegar la programación asistida por modelos de lenguaje, aunque su desarrollo exigió una supervisión humana constante para depurar errores y ajustar el código sobre un ordenador físico.
















































