Microsoft ha retirado el soporte a Microsoft Publisher y los usuarios de Microsoft 365, Office LTSC 2021 y Office 2021 ya no pueden abrir sus archivos PUB con la aplicación original. La decisión afecta a escuelas, parroquias, asociaciones, pequeñas empresas y ayuntamientos que durante más de treinta años han maquetado boletines, folletos, programas y carteles con esta herramienta. LibreOffice y Scribus ofrecen una vía para seguir accediendo a esos documentos sin depender de Microsoft.
La compañía propone convertir los archivos PUB a PDF para visualizarlos e imprimirlos, o a DOCX para seguir editándolos. Ninguna de las dos rutas resuelve el problema de fondo: el PDF conserva el diseño pero no está pensado para modificarse, y Word no es una herramienta de maquetación, de modo que los documentos complejos pierden su formato al convertirlos. Un boletín con columnas, cuadros de texto superpuestos e imágenes ancladas, por ejemplo, puede acabar con el texto descolocado tras pasar por Word. En ambos casos, el usuario acaba trasladando su contenido de un formato propietario a otro controlado por el mismo fabricante.
Desde ayer, los documentos de Publisher están en un formato propietario cuya única aplicación totalmente compatible ha sido abandonada por la misma empresa que la creó. La Document Foundation, la organización que coordina el desarrollo de LibreOffice, señala en su blog que los documentos se tratan como un subproducto de la aplicación en lugar de como información propiedad de quien la creó, y que por eso a Microsoft no le resulta extraño que el acceso al contenido desaparezca junto con el programa.
La librería libmspub permite seguir abriendo archivos PUB
El formato PUB de Publisher nunca fue un estándar abierto, así que los desarrolladores del Document Liberation Project recurrieron a la ingeniería inversa para descifrarlo. El resultado es libmspub, una librería que LibreOffice y Scribus utilizan para importar archivos de Publisher sin necesidad de la aplicación original. Gracias a este trabajo, cualquier usuario puede recuperar su contenido histórico al margen de las decisiones comerciales de Microsoft.
Scribus es una herramienta de autoedición de escritorio de código abierto, aunque guarda los archivos en su propio formato, no en un estándar universal. Si lo que buscamos es rapidez, LibreOffice Draw resulta la vía más directa para abrir, revisar y editar documentos de Publisher: no es una aplicación de maquetación profesional, pero funciona bien con boletines de pocas páginas o con documentos de una sola cara, sea cual sea su formato de página. Ambas aplicaciones son gratuitas y están disponibles para Windows, macOS y Linux, lo que facilita instalarlas en cualquier equipo que antes dependiera de Publisher.
Guardar en ODF en LibreOffice, la mejor solución
El paso siguiente, una vez abierto el archivo en LibreOffice, es guardarlo en OpenDocument Format (ODF), el único estándar abierto para documentos de oficina que no depende de ninguna aplicación ni empresa concreta. El ODF, además, es un estándar ISO (ISO/IEC 26300), lo que refuerza su validez como formato de archivo a largo plazo. La pregunta que plantea la Document Foundation es sencilla: si el formato es propietario, quien controla el acceso al documento es el fabricante; si el formato es abierto, como el ODF, esa decisión queda en manos de quien lo creó.
Desde la Document Foundation recomiendan a quienes gestionan archivos en organismos públicos, colegios o asociaciones revisar cuanto antes si sus documentos dependen de un formato cerrado y planificar la migración mientras las herramientas de importación todavía funcionan con fidelidad. Publisher no es la primera aplicación que Microsoft retira del mercado, ni será la última, y cada caso plantea la misma pregunta sobre quién controla el acceso a los documentos que hemos creado. Si gestionáis archivos PUB en vuestra empresa, conviene empezar por abrirlos en LibreOffice Draw y comprobar cómo se conserva el diseño antes de decidir el formato final de archivo. La propia comunidad de LibreOffice ofrece ayuda a quienes necesiten acompañamiento en ese proceso de conversión.
