The Document Foundation ha presentado un logotipo propio por primera vez en sus dieciséis años de historia, poniendo fin a la identidad visual que compartía con LibreOffice desde que la entidad se creó en 2010. El cambio se limita a la marca institucional de la fundación: el logotipo, los colores y la tipografía de LibreOffice se mantienen exactamente iguales.
Os contamos los detalles: hasta ahora, «The Document Foundation» usaba el mismo wordmark que su proyecto más conocido. A partir de ahora, el nombre de la fundación se convierte en su única marca textual, compuesta con la tipografía Inter y acompañada de una paleta de colores renovada. Los nuevos recursos de marca ya están disponibles para descargar desde la web de la organización, que prevé aplicarlos en sus canales oficiales a lo largo de los próximos meses.
Qué cambia exactamente en el logotipo de TDF
El nuevo logotipo de The Document Foundation abandona cualquier icono o símbolo gráfico y apuesta por un wordmark puro: el texto «The Document Foundation» escrito con la tipografía Inter. A esto se suma una paleta de colores actualizada que sustituye a la que la fundación había heredado de LibreOffice desde 2010.
La fuente podría haberse elegido por su legibilidad tanto en pantalla como en materiales impresos, un criterio habitual en este tipo de rediseños institucionales, aunque TDF no ha detallado públicamente los motivos concretos de la decisión. Lo que sí queda claro es que el ajuste no afecta en ningún caso al software: LibreOffice conserva su icono, su nombre y su paleta de colores tal y como los conocíamos, y la organización no ha anunciado cambios en la interfaz de Writer, Calc o Impress que los usuarios puedan notar al abrir el programa.
Por qué separa su imagen de la de LibreOffice
Italo Vignoli, portavoz de TDF, ha explicado que la fundación «habla como una institución, no como un proyecto de software» cuya actividad «se extiende mucho más allá del producto» por el que es conocida, es decir, LibreOffice. Esa distinción es, según Vignoli, la que justifica un logotipo propio después de dieciséis años.
Nos llama la atención que Canonical haya tomado el camino contrario en su último cambio de marca: incorporó el logotipo de Ubuntu dentro de su propio wordmark y dejó atrás el antiguo símbolo de dos círculos morados entrelazados. Vistas así las cosas, que TDF haya tardado dieciséis años en construir una identidad propia resulta hasta cierto punto tardío, sobre todo si tenemos en cuenta que la organización lleva más de una década representando intereses que van mucho más allá del desarrollo de un programa de ofimática.
El trabajo de TDF va mucho más allá de LibreOffice
The Document Foundation es la organización sin ánimo de lucro que dirige el desarrollo de LibreOffice desde 2010, pero, como venimos explicando, su actividad no se limita a ese software. La fundación contribuye de forma activa al estándar Open Document Format (ODF), el formato abierto que se usa en documentos de texto, hojas de cálculo y presentaciones, y que permite abrir esos archivos sin depender de un proveedor concreto.
Además, TDF defiende la interoperabilidad entre formatos de documento y promueve la soberanía digital ante administraciones públicas, centros educativos y gobiernos. Ese trabajo institucional, alejado del día a día del desarrollo de software, es precisamente el que Vignoli señala como motivo para dotar a la fundación de una imagen propia que la distinga de su proyecto más conocido. Entendemos, por tanto, que el nuevo logotipo busca comunicar ese papel más amplio a administraciones y organismos que colaboran con TDF al margen de LibreOffice.
URA Design firma el rediseño: llegará de forma progresiva
El encargo ha recaído en URA Design, una agencia con sede en Berlín que ha trabajado antes para Mozilla y para el Tor Project. Su experiencia previa con organizaciones vinculadas al software libre y a la privacidad podría explicar, al menos en parte, por qué TDF ha confiado en ella para construir esta nueva identidad, aunque la fundación no ha detallado públicamente los motivos de la elección.
El fundador del estudio trabajó en el pasado en el instalador de escritorio de Ubuntu, lo que lo sitúa dentro del mismo ecosistema de código abierto que representa TDF. En cuanto al calendario, la fundación ha confirmado que empezará a aplicar el nuevo logotipo, la tipografía Inter y la paleta de colores renovada en sus sitios web oficiales, sus redes sociales y su documentación a lo largo de los próximos meses, de modo que el cambio no se verá de golpe en todos sus canales.
Mientras llega ese despliegue completo, los recursos de marca ya están disponibles para quien quiera descargarlos y consultarlos desde la web de TDF. Si usáis LibreOffice a diario, no notaréis ningún cambio en el programa: la transformación se limita, de momento, a la cara que muestra la fundación hacia fuera. Habrá que esperar a los próximos meses para ver cómo se despliega esa nueva imagen en la práctica, y si la separación entre fundación y software ayuda a que el trabajo de TDF en torno al ODF y la soberanía digital gane visibilidad propia.
