Las nóminas de los trabajadores son aquellos documentos legales en que se refleja las retribuciones de la empresa a cambio de los servicios del trabajador. Pero su validez legal debe implicar siempre que los datos que aparecen en la misma sean correctos.
Y no siempre esta condición se cumple. De hecho, un error en el grupo de cotización o en la antigüedad de tu nómina puede hacerte perder dinero cada mes, e incluso perjudicarte de cara al futuro. En nuestro país, la nómina debe seguir unos modelos legales muy específicos, que se establecen en la Orden ESS/2098/2014 y en el art. 104.2 de la Ley de Seguridad Social. Pero en la práctica, un fallo, por nimio que sea, en cualquiera de estos dos conceptos, puede provocar que cobres menos sueldo y que cotices por debajo de lo que te corresponde. Algo que impactará directamente sobre tu pensión futura o indemnización por despido.
El grupo de cotización determina la categoría profesional a la que perteneces, y la base sobre la que se calcula todo tu sueldo y cotizaciones. Por su parte, la antigüedad influye tanto en el complemento salarial como al cálculo de una posible indemnización si se acaba el contrato.
El grupo de cotización
El grupo de cotización es el dato que determina tu base de cotización a la Seguridad Social, tu salario mínimo dependiendo del convenio y los derechos que tendrás en la pensión de jubilación, prestación por incapacidad o indemnización por despido. En la nómina aparece junto a las bases de cotización, y puede aparecer con siglas como «G.C» o bien como «Tarifa». Y todo ello dependerá de la categoría profesional que se refleje en tu contrato y en tu convenio colectivo.
En el caso de figurar como un grupo o «categoría» inferior al que realmente ostentas, la empresa está cotizando por una base errónea, ademas de cobrar menos de lo que te pertenece.
Este error puede suceder por cualquier causa, normalmente de carácter administrativo. Bien porque no se ha actualizado un cambio de puesto o bien porque no se ha convertido al pasar de un contrato temporal a indefinido. Por lo que es imprescindible que en caso de error, puedas reclamar el ajuste de este apartado. Es tu derecho y, de no corregirse, puedes incluso solicitarlo a la Seguridad Social o a mediante vía judicial.
Periodo de antigüedad reflejado en la nómina
La antigüedad es el otro pilar sobre el que funcionará nuestro salario a largo plazo. Se computa directamente desde el primer día en que se establece la relación laboral entre empresa y empleado. Y en caso de sucesión de contratos temporales, se deberá sumar como años continuados si no ha habido una interrupción real.
Un error en este apartado dentro de la nómina implica perder el complemento salarial que se realiza por trienios u otros beneficios, y también recibirás menos indemnización si te despiden. Además, también tiene repercusión directa sobre la cuantía de tu pensión. Tal y como puedes ver en la imagen de arriba, puede aparecer directamente como «antigüedad», «trienio», o similar. Por lo que siempre deberás contrastar la fecha del contrato con lo que aparece en la nómina, por si acaso no se ajustase a la realidad.
