
Microsoft ha confirmado, a través de su panel de estado de versiones de Windows, hoy día 4 de septiembre, que las actualizaciones de seguridad lanzadas el pasado mes de agosto están creando problemas a la hora de instalar y reparar apps. Algo que afecta a todas las versiones soportadas de Windows 10, Windows 11 y Windows Server. La causa la achacan a un parche de seguridad que mejora la protección frente a vulnerabilidades de escalado de privilegios.













































