Microsoft es una empresa que nos ofrece constantes actualizaciones y parches para la mayoría de sus productos, y no solamente nos referimos al sistema operativo Windows. En el conocido martes de actualizaciones que lleva a cabo mensualmente, no solo nos envía nuevas versiones de este software en concreto.
Hay que tener en consideración que de manera paralela recibimos parches, en la mayoría de los casos de seguridad, relacionados con otros de sus importantes productos. Aquí hablamos en concreto de su navegador Edge, del antivirus Windows Defender e incluso de la suite de productividad, Office.
Ya os hemos comentado en multitud de ocasiones que resulta imprescindible mantener todas las aplicaciones y el software instalado en nuestro PC, actualizado siempre. Por descontado, esto es algo que se refiere especialmente al sistema operativo, ya sea Windows, Linux o cualquier otro.
Pero lo mismo sucede con el resto de aplicaciones que instalamos en nuestro equipo, en este caso basado en el mencionado Windows de Microsoft. En estas mismas líneas nos vamos a centrar en uno de los proyectos más importantes del gigante tecnológico, como es su suite de productividad, Office. Y es que aunque en un principio, en la mayoría de las ocasiones, no seamos conscientes de ello, Microsoft también nos envía parches y actualizaciones para esta potente herramienta ofimática.
Por descontado, todo ello afecta de manera directa a los programas aquí integrados tales como Word, PowerPoint o Excel. Hay que tener en consideración que si tenéis una cuenta con su plan de suscripción a Microsoft 365, estas actualizaciones se realizan en segundo plano y de manera casi constante. Hablamos de parches tanto de seguridad como a nivel funcional.
Windows u Office: qué actualizaciones son más importantes
Llegados a este punto y centrándonos en la mencionada Microsoft, quizá muchos de vosotros ahora os preguntéis si esos parches y actualizaciones de Office son tan importantes como los que recibimos de manera frecuente para Windows. Partamos de la base de que es clave mantener todo el software de nuestro PC actualizado.
Pero si debemos priorizar Windows o la mencionada suite también de Microsoft, sin duda siempre debería estar por delante el sistema operativo. Os vamos a dar algunas razones de esta decisión.
La seguridad global del PC. Por regla general, las actualizaciones y parches de Windows suelen corregir vulnerabilidades del sistema operativo. Si no actualizamos, todo el ordenador puede quedar expuesto a todo tipo de malware. Por su parte, los parches de seguridad de Office solo afectan a programas como Word, Excel, etc; no a todo el sistema.
Funcionamiento del sistema operativo. Además, las actualizaciones de Windows afectan a múltiples componentes de software como los drivers, servicios en marcha o procesos internos. Esto es importante para todo el equipo; no se limita a los programas ofimáticos.
Cuestión de prioridades. Windows debe estar siempre actualizado, mientras que en lo que se refiere a Office, también es recomendable, pero no es tan urgente. A continuación, y dependiendo del tipo de uso que hagamos de nuestro PC, podríamos situar el resto de aplicaciones que ejecutamos en nuestro equipo.
Los ataques a Windows son mucho más frecuentes. El sistema operativo en cuestión está presente en la gran mayoría de los equipos de sobremesa desde hace años, mientras que la suite Office tiene una penetración de mercado bastante inferior. Por tanto, hay muchos más ataques dirigidos a Windows que a la suite ofimática, de ahí la importancia de sus actualizaciones y de que las bajemos cuanto antes.
