Millones de usuarios abrimos nuestro PC día a día sin saber que muchas de nuestras decisiones con respecto a los antivirus no son las más acertadas. Y es que existen antivirus como Norton o McAfee, productos precisamente de pago, o que muchas veces vienen a modo de bloatware, que están devorando nuestros recursos del sistema.
Sin embargo, la buena noticia es que la protección exquisita también es gratuita. Y viene con el propio sistema operativo de Windows 11: Windows Defender. Y funciona gratis, de manera optimizada, y sin pedir nada a cambio.
Los estudios de 2025 han revelado datos curiosos para la industria del antivirus. En resumidas cuentas, Defender ofrece una protección casi idéntica a sus competidores de pago. Pero la diferencia de rendimiento -para bien del antivirus nativo de Microsoft- es enorme. Así lo demuestran las pruebas AV-TEST, donde encontramos altas tasas de rendimiento y protección en el antivirus de Windows. Puntuaciones que igualan a antivirus que nos pueden costar un centenar de euros anualmente.
Windows defender funciona mejor que los antivirus de pago
Windows Defender es uno de esos productos de Microsoft que llega sin hacer demasiado ruido, a diferencia de Copilot, por ejemplo. No aporta dinero a Microsoft, no nos agobia con publicidad, ni insiste en un «análisis profundo urgente». Ni nos llena la pantalla de falsas amenazas detectadas. Solo cumple con su cometido.
Las pruebas independientes de AV-TEST, plataforma analítica de referencia en el mundo de los antivirus, pusieron a prueba 17 antivirus diferentes en Windows bajo las mismas condiciones. Y el resultado puede no ser el esperado para aquellos que tengan antivirus como Norton instalado: Defender obtuvo una puntuación de 6/6, la más alta posible. Su tasa de detección alcanzó el 99% en amenazas reales. Por lo que prácticamente bloqueaba todo, sin hacer un uso intenso de nuestro sistema.
Pero lo más importante de estas pruebas fueron el impacto que Windows Defender tiene sobre el rendimiento del sistema operativo. Los tests también medían cómo los antivirus afectaban a la velocidad del PC. Bien sea para navegar, instalar apps o copiar datos. Defender ralentizó los sitios web un 1%, las descargas un 1% y la copia de archivos otro 1%. Para que puedas hacerte una idea, algunos antivirus de pago como Quick Heal o Norman causaban entre un 12% y un 14% de ralentización en estas mismas funciones.
Y la razón es muy simple. Windows Defender está integrado directamente en Windows, accede a los componentes del sistema sin necesidad alguna de verificar pasos extra. Los antivirus externos tienen que analizar cada acción «desde fuera». Lo que quiere decir más ciclos de CPU, más acceso a disco, y por lo tanto, más lentitud.
Tu antivirus de pago afecta a tu PC
Este es un problema que llega a afectar a millones de equipos en todo el mundo. Ello no quiere decir que los antivirus de pago sean intrínsecamente malos para nuestro PC. Ni mucho menos. Pero es común que muchos PCs vengan con versiones «bloatware» de Norton que consumen entre 50-60 segundos de actividad continua. Durante todo este tiempo, nuestra CPU está al 100%, y lo mismo pasa con nuestro disco. Un ejemplo de ello son las versiones de McAfee preinstaladas.
En este caso, actualmente, AV-TEST nos muestra que Kaspersky, Bitdefender y ESET son las únicas opciones de pago que logran mantener un impacto bajo, similar a Windows Defender. Pero cuesta un dinero que Defender no cuesta. Y hacen básicamente lo mismo.
Para ser más preciosos, según la Universidad de Chicago, en este 2025, el 70% de los usuarios piensan que están protegidos de una manera ciertamente erronea. Piensan que su antivirus de pago los hace más seguros. Pero los datos son la verdadera realidad: solo están funcionando de manera más lenta.
