La privacidad, junto a todo aquello relacionado con la seguridad, se ha convertido en algo clave para la mayoría de los usuarios que utilizan todo tipo de dispositivos. Más ahora que nos encontramos en la era de Internet y que cada vez trabajamos con datos más sensibles y privados.
Hoy día llevamos a cabo todo tipo de tareas online, y en ocasiones nos vemos en la obligación de compartir y transmitir información sensible y personal. Al mismo tiempo, intentamos evitar los constantes seguimientos de todo tipo de páginas web, e incluso de nuestro proveedor de Internet, al llevar a cabo todas estas tareas. Ahí es donde entran en juego los elementos de los que os vamos a hablar a continuación y que os ayudarán a navegar con una mayor privacidad.
Cuál es la utilidad de una red privada virtual o VPN
Y es que a lo largo de los últimos años se han multiplicado los usuarios que echan mano de una red privada virtual o VPN, de un modo u otro. Aquí nos encontramos con múltiples aplicaciones, extensiones y programas de los que podemos hacer uso en este sentido. Al mismo tiempo, tenemos al alcance de la mano propuestas tanto gratuitas como de pago, todo ello centrado en la privacidad que os mencionamos. Una de las propuestas más conocidas del sector es la de NordVPN que podemos.
Pero la mayoría de los usuarios habituales de las VPN, se encuentran ante un serio inconveniente. Y es que no es fácil saber cuándo este servicio de protección funciona de forma correcta. Debemos tener presente que buena parte de estas plataformas funcionan en segundo plano para mantener nuestra IP oculta. Así, lo que logramos con el uso de estos servicios online, es que nuestras comunicaciones y movimientos online estén cifrados.
De este modo logramos un plus de privacidad a las funciones que por defecto nos proponen la mayoría de los navegadores web actuales. Pero, como os contamos, al funcionar en segundo plano y prácticamente sin que nos demos cuenta, en muchas ocasiones nos podemos llegar a preguntar si la VPN está trabajando de manera correcta.
Esto es precisamente en lo que os vamos a echar una mano a continuación para poder comprobar si la red privada virtual por la que nos hemos decantado está funcionando bien en ese momento. Todo ello al margen de la confianza que deberíamos depositar en el servicio que estamos usando para proteger nuestra privacidad, como sucede con otra de las propuestas más usadas, como es la que nos ofrece Surfshark.
Cómo comprobar si la VPN funciona correctamente
Ya estemos pagando por el servicio de protección como tal, o usemos un servicio gratuito, estas redes privadas virtuales deben ofrecernos una serie de funciones básicas y comportamientos fiables. A continuación, os vamos a hablar de una serie de comprobaciones que podéis llevar a cabo en la mayoría de los casos para así asegurarnos de que la plataforma funciona tal y como debería. Su puesta en marcha suele ser bastante sencilla, no tenemos más que abrir el cliente, elegir un servidor, ajustar algunos parámetros y empezar a navegar.
Asegúrate de que la VPN esté activada. Lo primero es saber si la VPN como tal se ha conectado. Para ello abrimos la aplicación correspondiente y generalmente nos encontramos con un indicador en color verde que nos dice que la app está conectada.
Verifica que la IP pública ha cambiado. Uno de los principales objetivos de estos servicios de privacidad es ocultar nuestra dirección IP. De ahí que siempre podemos comprobar la IP original y la asignada tras la activación de la VPN, por ejemplo, desde este servicio online. Si son diferentes, todo va bien.
Comprobar la ubicación geográfica actual. Por regla general, al poner en marcha una red de este tipo, seleccionamos un servidor en otro país. Así las páginas web que visitamos detectan que supuestamente estamos en ese otro país. Para saber que todo va bien, por ejemplo, podemos utilizar un servicio streaming con limitaciones geográficas que ya podríamos utilizar para reproducir pelis y series, en principio, bloqueadas.
Realiza un test de fugas WebRTC. También debemos tener en consideración que, al utilizar algunos de los navegadores más populares como Chrome o Firefox, puede haber fugas WebRTC que revelan nuestra IP real. Podemos hacer esta prueba, por ejemplo, a través de este enlace.
Verifica el cifrado real del tráfico. Otro de los objetivos clave de las VPN es cifrar nuestro tráfico en Internet. Así, deberíamos verificar que nuestro tráfico va cifrado en tiempo real echando un vistazo, desde el cliente del servicio, al estado de la conexión. Esto debería indicarnos si el cifrado está activo y la modalidad que se está utilizando para el tráfico saliente.
Comprobar que el tráfico pasa por el túnel. Otro paso importante para comprobar que la plataforma funciona correctamente es saber si nuestro tráfico pasa por el túnel correspondiente. Por ejemplo, en Windows podemos hacer uso del comando tracert y así ver de primera mano los saltos que da nuestra conexión privada. El primer salto debería ser la puerta de enlace de la VPN.
