Principalmente por motivos de privacidad, un número creciente de usuarios está echando mano de plataformas y servicios de VPN o red privada virtual. Y es que cada vez trabajamos con datos más privados y sensibles en nuestros equipos que necesitan una capa adicional de protección.
Utilizamos estos servicios para cifrar nuestras conexiones a Internet y así convertirnos, en la medida de lo posible, en invisibles mientras nos movemos online. Así, evitamos el seguimiento por parte de las webs y plataformas que visitamos o usamos, además de poder utilizar servicios con ciertas restricciones por ubicación.
Ventajas de utilizar una VPN en nuestro equipo
Es más, los navegadores más populares poco a poco se van concienciando de estos movimientos relacionados con la privacidad e incluyen su propia VPN integrada. Opera es uno de los pioneros en este sentido, y como os contamos recientemente, Mozilla Firefox también se suma a este movimiento.
Cierto es que también tenemos la posibilidad de echar mano de plataformas exclusivas para estas tareas de protección y privacidad. Una de las propuestas más conocidas es NordVPN Que nos presenta infinidad de funciones en este sentido para protegernos online.
Y es que debemos tener en consideración que los servicios o funciones VPN integrados en los navegadores normalmente se limitan al tráfico generado desde el propio programa. De ahí que en la mayoría de las ocasiones sea recomendable utilizar una plataforma de este tipo que nos proteja por completo, sea cual sea el uso que hagamos del ordenador.
Os decimos todo esto porque, de manera paralela, otra de las alternativas más populares desde hace años y que igualmente nos ofrece un potente servicio de red privada virtual es Surfshark.
Llegados a este punto, partamos de la base de que una red privada virtual o VPN es una herramienta que puede ocultar nuestra actividad online. Así evitamos que intrusos como el proveedor de Internet contratado o el administrador de red vigilen nuestros movimientos.
Básicamente, lo que hace una VPN es enmascarar la dirección IP del equipo para que parezca que nos encontramos en otra ubicación geográfica. Así, también podemos desbloquear ciertos contenidos con restricciones por región, como algunos servicios de vídeo streaming.
Pero claro, con el fin de lograr todo esto que os contamos, es imprescindible que nos aseguremos de que nuestra VPN funciona correctamente, tal y como debería. De lo contrario, podríamos experimentar serios fallos como la falta de acceso a Internet o la filtración de toda nuestra actividad online. De ahí que si sospechamos que la red privada virtual no funciona bien o sencillamente está desconectada, os recomendamos seguir estos sencillos trucos que os vamos a mencionar para aseguraros.
Cómo comprobar si la VPN funciona bien y nos protege
Hay que tener en cuenta que en ocasiones y de manera inesperada estos servicios dejan de funcionar o sencillamente se desconectan. En ese momento, se puede dar el caso de que pensemos que estamos protegidos, pero en realidad no es así. Este error podría exponer nuestras conexiones y navegación cuando realmente pensamos que están ocultas. En el caso de que tengamos sospechas acerca de ello, estos son los pasos que deberíamos seguir.
- Comprueba tu ubicación online en ese momento. Uno de los principales objetivos de estas plataformas es desplazar nuestra ubicación real a una virtual. De ahí que, para realizar la comprobación que os mencionamos, siempre podamos realizar una búsqueda de nuestra ubicación en alguna plataforma como Google Maps para ver si aparecemos en la virtual que hayamos configurado previamente.
- Echa un vistazo al cliente de la VPN. Por regla general, estos servicios nos ofrecen algún indicador, por ejemplo, en forma de botón en color verde, que nos indica que estamos conectados al servicio virtual. Por el contrario, el color rojo suele decirnos que estamos desconectados y, por tanto, no se cifra nuestro tráfico.
- Realiza un test de fugas. Otro aspecto que debemos tener muy presente es que, a pesar de que la VPN, como tal, cambie nuestra IP, se puede dar el caso de que siga filtrando datos sin que nos demos cuenta. De ahí que podamos hacer una búsqueda de los términos DNS leak test o WebRTC leak test en Google para comprobar que en pantalla aparecen servidores distintos a los de nuestra región real.
- Comprueba tu IP. En teoría, la red privada virtual debe ocultar nuestra dirección IP real frente a posibles espionajes. Por tanto, es interesante comprobar la IP original y la asignada, usando alguna web dedicada a ello como sucede con esta plataforma.
- Asegúrate de haber pagado el recibo. También es importante saber que muchas de estas plataformas de protección son de pago. Para que sigan ofreciendo el correspondiente servicio contratado, deberíamos haber pagado la correspondiente mensualidad, algo que también podemos comprobar.
