Ahora mismo, la seguridad y la privacidad online para muchos son elementos clave en su día a día. Y es que buena parte de sus vidas pertenece a Internet, lo que nos proporciona enormes ventajas, pero al mismo tiempo, muchos inconvenientes.
Nuestra vida digital cada vez migra más a la nube y a los servicios online, con los pros y los contras que esto conlleva. Para muchos, uno de sus mayores temores en este sentido son las posibles filtraciones o brechas de seguridad que pueden sufrir determinadas plataformas y servidores de terceros. Eso sí, también debemos poner de nuestra parte utilizando claves de acceso robustas y seguras. Y aquí es precisamente donde entran en juego los denominados gestores de contraseñas, cada vez más extendidos y usados.
Aquí nos encontramos con aplicaciones que nos permiten almacenar de manera segura y cifrada nuestras claves y credenciales de acceso, todo ello bajo una sola llave maestra. Esto significa que tan solo tendremos que memorizar esa contraseña, para poder acceder al resto.
Os contamos todo esto porque en estos instantes un reciente estudio que ha analizado seis mil millones de credenciales de inicio de sesión, ha descubierto que se robaron debido principalmente a que los usuarios aún usan contraseñas inseguras. No hace falta decir a estas alturas que debemos evitarlas a toda costa.
De manera paralela, este informe, que analiza esa enorme cantidad de contraseñas filtradas, revela que las principales credenciales robadas son secuencias demasiado predecibles. Aquí nos referimos a claves como 123456, password y admin. Para que nos hagamos una idea de la gravedad del asunto, uno de los grupos más activos en el robo de credenciales, con más de 60 millones de contraseñas robadas, comprometieron casi 100 millones de credenciales de inicio de sesión solo en el año 2025.
Contraseñas que, por seguridad, nunca debemos usar
Todo esto se sabe en gran medida gracias a que durante el último año, varios investigadores de seguridad examinaron seis mil millones de contraseñas filtradas y publicaron un informe exhaustivo sobre sus hallazgos. Este no solo ofrece información sobre las contraseñas más utilizadas, sino también sobre la amenaza actual que representan las filtraciones.
Desafortunadamente, las cinco contraseñas más robadas muestran que pocos usuarios han aprendido la lección en los últimos años. Y es que buena parte de esas claves comunes siguen siendo las mismas que se usaban hace décadas, cuando la seguridad no era algo tan primordial como hoy día. Las contraseñas a las que nos referimos en pleno año 2026 y que siguen siendo demasiado utilizadas, son las siguientes:
- 123456.
- 123456789.
- 12345678.
- Admin.
- Password.
Podemos decir que resulta alarmante que todavía hoy día, muchas personas ni siquiera se molesten en elegir términos complejos como contraseñas, aunque sean palabras individuales algo más rebuscadas. Decimos esto debido a que, además de las cinco contraseñas más comunes que os hemos mencionado, los investigadores también descubrieron con frecuencia contraseñas con palabras como Hola o Bienvenido.
Y esto no solo se da en cuentas privadas de usuarios finales, sino también en cuentas de empresas, universidades o de acceso público. El popular término qwerty también aparece representado en gran medida, es decir, las primeras seis letras de un teclado, sin más. De manera paralela en estos instantes los expertos en seguridad señalan que no basta con usar contraseñas comunes más complejas con una mayúscula y un carácter especial, si siempre siguen el mismo patrón.
Cómo protegernos ante el robo de credenciales
A modo de curiosidad, también han descubierto que la mayoría de las contraseñas analizadas tienen exactamente ocho caracteres. Además, comentan que los usuarios con menos conocimientos tecnológicos, a menudo son víctimas de campañas de phishing y corren un mayor riesgo.
Por tanto, la mejor solución para evitar problemas relacionados con la seguridad, es que tanto usuarios particulares como administradores de sistemas se aseguren de utilizar contraseñas seguras y complejas. Además, estas no deben seguir un patrón común ni ser términos comunes como los comentados antes.
De hecho, en estos instantes lo más recomendable usar un gestor de contraseñas para crear y almacenar estos datos de acceso tan importantes. Y no solo eso, es recomendable utilizar la autenticación de dos factores siempre que sea posible, y el restablecimiento y actualización periódica de las claves de acceso también debería protegernos en gran medida.
