Si hay algo que reprochar a Linux es que, aunque es cierto que cada vez va siendo más intuitivo, aún se depende demasiado de la terminal. Muchos programas, sobre todo relacionados con las redes, aún están diseñados para configurarlos y usarlos mediante comandos, teniendo que memorizar ciertos parámetros, o crear scripts, para algo tan básico como, por ejemplo, conectarnos a una VPN. NordVPN ha sido consciente de este problema y de lo incómodo que es para los usuarios tener que conectarse a una red segura mediante comandos. Y, por ello, finalmente ha decidido erradicar el problema.