
Es posible que algunos juegos que teóricamente deberían funcionar bien en tu PC no lo estén haciendo. Y esto puede ocurrir aunque tengas tu hardware en perfecto estado. En este caso, el problema lo podemos tener en la VRAM o memoria de vídeo. Este tipo de memoria es fundamental para que nuestra tarjeta gráfica procese efectos, texturas y gráficos en tiempo real.















































