
Huawei, la difunta desarrolladora de móviles, está lejos de haber perecido en el mundo de la tecnología. En este caso ha hecho una apuesta firma y arriesgada: lanzar al mercado ordenadores portátiles con HarmonyOS. Y si decimos que es arriesgado es porque ha preferido desarrollar un sistema operativo propio en lugar de utilizar una base de Windows o Linux.















































