Aunque muchos podemos pensar que Windows es gratis, ya que no tenemos que comprarlo ni pagarlo como tal, más bien es todo lo contrario. El sistema operativo de Microsoft es un software de pago. Y no precisamente barato, ya que su precio ronda entre los 145 euros (en la edición Home) y los 259 euros (en su edición Pro). Y es que, si no tienes una licencia, aunque el sistema va a funcionar, lo va a hacer con muchas limitaciones y molestias. Hoy te explico los métodos que funcionan para activar Windows en 2026.
De una forma u otra, lo que vamos a necesitar va a ser una clave de producto de Windows. Esta puede ser una licencia nueva que hemos comprado en cualquier tienda de confianza (Amazon, PcComponentes, la Microsoft Store, etc), o una licencia que ya compramos en su día (por ejemplo, para Windows 7 o Windows 10) pero que, previamente, hemos convertido gratis en una licencia de Windows 11.
Ahora que ya tenemos la clave en nuestro poder, vamos a ver cómo debemos usarla para activar Windows.
Comprando un ordenador nuevo
Este es el método más común a la hora de tener un Windows legal funcionando. Y es que cuando compramos un ordenador nuevo, casi siempre este viene con una clave de licencia incluida dentro del precio. Esta clave no la tenemos físicamente, sino que viene grabada en la BIOS. Y, al instalar Windows, se leerá automáticamente y nos dejará nuestro sistema ya activado.
Las licencias OEM (Original Equipment Manufacturer) van ligadas al hardware, por lo que, aunque podemos formatear y reinstalar Windows las veces que queramos, no podemos extraerla para usarla en otro ordenador.
Al instalar Windows
Si ya tenemos nuestro ordenador, y este no viene con licencia (por ejemplo, si lo hemos montado a piezas), entonces tendremos la posibilidad de activar Windows en el proceso de instalación.
El propio asistente de instalación nos preguntará por la clave de 25 caracteres que nos habrán facilitado cuando hemos comprado la licencia del sistema. La introducimos, y, si está correcta, ya no tenemos que preocuparnos de nada más, ya que nuestro sistema quedará activado permanentemente.
Un dato extra es que, si iniciamos sesión con la Cuenta Microsoft, la clave se almacenará de forma segura en ella. Y, si la perdemos, podremos activar cualquier PC con Windows usando esta clave usando el método que veremos a continuación.
Activar Windows desde el escritorio
Puede que, durante la instalación, hayamos omitido la activación con la clave de licencia (porque no la hemos comprado aún, porque no la teníamos a mano, etc). Incluso puede que, por un cambio de hardware, la licencia se haya desactivado y tengamos que activarla de nuevo.
Sea por el motivo que sea, si llegamos al escritorio de Windows con el sistema sin activar, no pasa nada, ya que podemos activarlo desde aquí mismo.
Para ello, tenemos que ir al menú de Configuración, dentro de Sistema > Activación, podremos encontrar un apartado desde el que podremos introducir la nueva clave de nuestro sistema operativo para activarlo y dejarlo funcionando.
¿Cómo puedo activar Windows 11 gratis?
Hay un último truco que nos permite activar Windows 11 sin licencia. Y es teniendo una instalación previa de Windows ya activada. Es el caso, por ejemplo, de tener Windows 10 instalado en el PC y actualizar a Windows 11.
Microsoft respeta la licencia de Windows 10 y la convierte automáticamente en una licencia de Windows 11 (Home, o Pro, dependiendo de la que tengamos) para que podamos seguir usando Windows sin tener que pasar por caja de nuevo.
¿Qué ocurre si no activo Windows 11?
Muchos creen que al descargar la imagen ISO de Windows 11 desde la web oficial de Microsoft, trabajan con una versión ilegal del sistema operativo, pero en realidad no es así. Y es que hay que tener en consideración que usar Windows 11 sin activación es legal y funcional, pero Microsoft impone una serie de limitaciones en su funcionamiento. Como no podía ser de otro modo, estas están diseñadas para incentivar la compra de una licencia, pero no afectan al rendimiento ni a la seguridad del software, pero sí lo hacen con la experiencia de usuario.
- Marca de agua permanente. En un Windows sin licencia veremos, en la esquina inferior derecha del escritorio, un aviso constante de Activar Windows.
- Personalización bloqueada. No podremos cambiar el fondo de pantalla, los colores de acento del sistema, los temas, o la pantalla de bloqueo.
- Notificaciones recurrentes. El sistema Operativo nos recordará periódicamente que debemos activar la copia de Windows.
- Sin soporte técnico oficial. Evidentemente no tendremos acceso al soporte técnico de Microsoft para resolver problemas.
Tipos de licencia de Windows
Para que podamos utilizar Windows en un PC, tenemos 3 tipos distintos de licencia a nuestra disposición, cada una con sus propias opciones.
- Licencia OEM. Es la que más se utiliza debido a que viene instalada con los ordenadores nuevos. Esta licencia en particular está vinculada directamente a la placa base de nuestro PC, por lo que hemos de tener en cuenta que no podremos transferirla a otro PC. Es por eso que es más barata, pero también menos flexible que el resto.
- Licencia Retail. La licencia Retail es la que estamos comprando cuando adquirimos una licencia en una tienda física o digital. Y la gran ventaja de esta en particular es que sí podemos transferirla a otro equipo. Solo debes tener en cuenta que se puede utilizar en un PC a la vez. Por lo que si eres de esos que suele comprar ordenadores nuevos con relativa frecuencia, puede ser tu mejor opción.
- Licencia por volumen. La licencia por volumen está pensada específicamente para empresas e instituciones oficiales. Y el cometido fundamental de la misma es activarse en varios equipos con una sola clave. De otra manera, un organismo, como podría ser una universidad o un ministerio, debería comprar cientos de licencias para sus ordenadores. Nos permite activarla en varios ordenadores simultáneamente, aunque su uso viene limitado por un contrato y no son legales para ordenadores domésticos.
Además, es común encontrar claves de Windows 11 baratas, las cuales pueden llegar a costar incluso menos de 10 euros. Aunque funcionan, y en el Espacio Económico Europeo es legal la reventa de estas claves, debemos tener en cuenta que la mayoría son licencias por volumen (MAK/KMS), y su uso en entornos domésticos incumple los términos de servicio de Microsoft. Aunque funcionen en un principio, Microsoft puede desactivarlas en cualquier momento sin previo aviso, dejándonos sin una licencia válida y sin soporte técnico.
¿Problemas con la activación?
Si la clave es original, y hemos instalado una versión sin modificar de Windows, no vamos a tener problemas al activar el sistema operativo. Al menos, en teoría. Sin embargo, es posible que con el tiempo podamos encontrarnos con mensajes de error como el 0x8007007B o el 0x80888002, o problemas al reactivar el sistema operativo si, por ejemplo, hacemos un cambio importante de hardware (como la placa base).
Para estos casos, Microsoft pone a nuestra disposición una herramienta pensada para detetcar, y solucionar, cualquier problema que podamos encontrarnos durante la actualización del sistema. Esta herramienta la encontramos dentro de Configuración > Sistema > Activación, haciendo clic en «Solucionar problemas».
Además, es muy útil también vincular la licencia de Windows a la Cuenta Microsoft. Esto, que podemos hacerlo con tan solo iniciar sesión en el sistema con la cuenta Microsoft, nos va a permitir reactivar Windows automáticamente al instalarlo de cero, o cuando haya un problema con la licencia.
