Microsoft ha rediseñado el Explorador de archivos y el menú contextual de Windows 11 para acabar con los bloqueos, los parpadeos y las esperas que muchos de vosotros habréis sufrido al abrir carpetas pesadas o renombrar archivos. Las mejoras, ya activas para quienes participan en el programa Windows Insider, agilizan la navegación por carpetas y permiten decidir qué opciones aparecen al hacer clic derecho, dos de los gestos más repetidos en el uso diario del sistema.
El cambio llega después de que los ingenieros de la compañía revisaron a fondo por qué el Explorador de archivos se congelaba al abrir carpetas pesadas o al ejecutar funciones básicas como renombrar un archivo. Microsoft explicó en su blog oficial que el equipo eliminó decenas de puntos donde el sistema se quedaba pegado, un problema que se hizo notorio tras la actualización 23H2, cuando muchos de nosotros notamos que el Explorador tardaba más en responder al abrirlo en frío.
El renombrado de archivos ya no se interrumpe
Uno de los focos de la revisión ha sido el proceso de renombrar archivos, una acción tan cotidiana que cualquier fallo se notaba de inmediato. Hasta ahora, la sincronización en segundo plano con servicios de almacenamiento en la nube podía cortar el proceso a mitad de camino, porque ambos procesos competían por acceder al mismo archivo, dejándolo en un estado confuso o con el cambio de nombre a medio aplicar. Con el ajuste, esa interrupción desaparece y el renombrado se completa sin que la sincronización interfiera.
También se ha corregido un detalle menor pero molesto: cuando solo cambiábamos mayúsculas o minúsculas en el nombre de un archivo, la pantalla no reflejaba el ajuste hasta pasados unos segundos, o incluso había que refrescar la vista. Ahora ese cambio se muestra al instante. Son ajustes puntuales, pero encajan con el objetivo declarado por Microsoft de pulir las interacciones que repetimos decenas de veces al día sin pensar en ellas.
La barra de direcciones del Explorador gana flexibilidad
La barra de direcciones también incorpora soporte para más formatos de entrada, como rutas escritas con comillas, algo que antes podía devolver un error. Se añade además la posibilidad de abrir una carpeta en una pestaña nueva con el clic central del ratón, un gesto ya habitual en los navegadores web que ahora funciona igual dentro del Explorador.
El resto de ajustes tocan el día a día de la aplicación: la sección Inicio recuerda ya la última vista que habíamos configurado, los tamaños de archivo se muestran con su unidad correspondiente (KB, MB o GB) para evitar confusiones, y el panel de detalles se ha reorganizado para localizar las propiedades de cada elemento sin tener que rebuscar. La clásica ventana de Propiedades, por su parte, estrena un diseño más moderno que facilita comprobar el tamaño, la ubicación, los permisos o la fecha de modificación de un archivo de un solo vistazo.
El menú contextual reduce entradas y se puede personalizar
La segunda pata de la actualización afecta al menú que se abre con el clic derecho. Microsoft ha reconocido que, desde su rediseño en el lanzamiento de Windows 11, esa ventana fue acumulando funciones hasta volverse pesada y menos práctica de recorrer. La nueva versión reduce el desorden visual del primer nivel y deja arriba los comandos que se usan con más frecuencia, mientras el resto queda accesible en submenús.
La compañía atribuye buena parte de la lentitud a que las aplicaciones de terceros añadían sus propias opciones al menú, lo que obligaba al sistema a procesar más entradas cada vez que hacíamos clic derecho. Con la nueva sección «Personalizar menú» podréis decidir qué comandos aparecen y cuáles no, algo que muchos de vosotros lleváis pidiendo desde antes del lanzamiento del sistema. Para quienes prefieran el formato de Windows 10, también vuelven los comandos Cortar, Copiar, Pegar, Renombrar, Eliminar y Compartir en texto, en lugar de los iconos del rediseño original.
Todos estos cambios están ya disponibles en la build más reciente del canal Windows Insider, el programa que permite probar versiones anticipadas de Windows 11 a través de distintos canales de estabilidad antes de llegar al público general. Microsoft ha señalado que las mejoras llegarán de forma escalonada al resto de usuarios a través de las actualizaciones mensuales, sin precisar todavía una fecha para el canal estable.
La compañía ha calificado esta revisión como el primer paso de un proceso de mejora continua en el Explorador de archivos, por lo que no se descartan nuevos ajustes en próximas versiones. Si estáis inscritos en el programa Insider, podéis comprobar ya estos cambios actualizando desde Configuración; si preferís esperar a la versión estable, merece la pena vigilar las próximas actualizaciones mensuales.
