Vienen tiempos difíciles. Hace algo menos de un año vivíamos un apagón de toda España que nos dejó durante horas, o días en algunos lugares, sin luz. Ahora, vientos de guerra soplan sobre Europa, y aunque seguramente al final no acabe ocurriendo nada, nunca está de más estar prevenidos. Además de tener la típica mochila para emergencias preparadas, así como comida, agua y dinero en efectivo para aguantar varios días, también es muy importante contar con un USB de emergencia. Yo ya tengo el mío.
Un USB de emergencia es un dispositivo que siempre debemos llevar con nosotros. En él guardaremos todo lo importante de manera que, si ocurre una desgracia, podamos recurrir a él en nuestro ordenador, o en cualquier otro, para recuperar toda esta información crítica. Mi USB de emergencia, por ejemplo, está preparado para arrancar cualquier ordenador desde cero y poder acceder a toda la información sin dejar rastro en el sistema gracias a su sistema «live» y al cifrado persistente.
Dependiendo de la cantidad de archivos que vayamos a guardar en el pendrive, debemos buscar que tenga más o menos capacidad. En mi caso, como llevo grandes bases de datos de mapas, y copias de enciclopedias y Wikipedias, utilizo una unidad de 1 TB como esta:
Esa es exactamente mi memoria, y esto es todo lo que llevo guardado en ella.
Un sistema operativo: Tails
Lo primero que tiene mi pendrive es un sistema operativo. Por motivos obvios, no he escogido Windows, ya que no sé en qué hardware voy a tener que arrancar, y no puedo permitirme tener problemas de drivers. Por lo tanto, la opción lógica es Linux. Pero no un Linux cualquiera, sino un Linux que me brinde la máxima privacidad y el máximo anonimato, y que esté preparado para conectarse, si hace falta, a redes alternativas, como Tor, IPsec, e incluso a VPNs privadas. Por supuesto, la opción elegida es Tails.
Gracias a Tails, mi USB de emergencia ya tiene una puerta de entrada para cualquier sistema informático sin importar el hardware que utilice. Basta con conectarlo al equipo, e indicarle que queremos que arranque desde allí. Todo se carga en la memoria RAM, por lo que no dependemos de discos duros ni de ningún hardware especial. Y, al apagar, todo lo que hemos hecho en el PC desaparece por completo, impidiendo que nos rastreen.
VeraCrypt: todos los datos siempre cifrados
Como es lógico, no queremos que toda nuestra valiosa información caiga en malas manos. Por lo tanto, vamos a usar una herramienta de cifrado que nos permita tener nuestro propio volumen de datos seguro y que, sin la contraseña, sea imposible acceder a él. Hablamos, por supuesto, de VeraCrypt. Aunque Tails soporta LUKS y gnuPG de forma nativa, esta herramienta es mucho más completa y sencilla de usar. Nos permite desde cifrar archivos individuales hasta crear «discos duros virtuales» totalmente cifrados que debemos descifrar, y montar, con este programa.
Dentro de esta unidad (o unidades; podemos llevar todas lo que queramos), debemos guardar todos los archivos personales y privados que no queremos que caigan en malas manos. O mejor aún, absolutamente todo (incluso lo que no sea privado), para que nadie pueda hacer uso de ello si nos roba la memoria. Además, podemos habilitar «puertas traseras» para que, dependiendo de la contraseña que introduzcamos, podamos acceder a una determinada información o a otra, algo muy útil para «esconder» información y no revelarla ni bajo amenazas.
El único hándicap es que este programa no viene instalado de serie en Tails, pero podemos descargarlo a mano desde este enlace. En concreto, nos interesa la versión «.AppImage», ya que nos permite llevar el programa en «modo portable» para que no tengamos que instalarlo. Y esto es ideal para un sistema como Tails.
Documentación esencial
La documentación física debe estar siempre a mano. Pero nunca se sabe lo que puede pasar. Por ello, es más que recomendable guardar siempre una copia de todos los documentos importantes dentro de este pendrive para poder recuperarlos en caso de que se pierdan o destruyan los originales.
Por ejemplo, lo que yo siempre llevo dentro de mi contenedor cifrado de VeraCrypt es:
- DNI y pasaporte escaneados.
- Tarjeta sanitaria.
- Permiso de conducir.
- Libro de familia.
- Escrituras o contratos importantes (por ejemplo, la escritura de la casa)
- Pólizas de seguro.
- Contactos de emergencia (mejor en PDF).
- Historial médico relevante.
Mapas para consultar offline
En caso de caída de Internet, o de la red GPS, podemos quedar aislados. Google Maps no estará ahí para sacarnos del apuro, y tocará volver a conducir y viajar como antes. Igual que hace un par de décadas teníamos todos la Guía Repsol en el coche, ahora podemos tener todos los mapas del mundo, siempre y cuando los hayamos descargado antes.
Yo siempre tengo una copia actualizada de los mapas de OpenStreetMap. Podemos descargarlos totalmente gratis desde este enlace. De esta forma, podemos consultar los mapas de cualquier parte del mundo sin necesidad de una conexión a Internet. Para hacerlo, eso sí, necesitamos tener un programa capaz de abrir los mapas que hemos descargado (en formato .osm.pbf). En mi caso, tengo una copia completa ya preparada de QGIS, la cual utilizo cuando necesito abrir un mapa. Pero hay otros programas que podemos llevar en «modo portable» como el anterior VeraCrypt, como QMapShack o Viking.
Wikipedia offline
¿Y qué pasa con todo el conocimiento de Internet? Por supuesto, otra de las herramientas que no podía faltar en la colección era una Wikipedia Offline. De esta forma, podremos llevar en nuestro bolsillo la enciclopedia más grande que existe para consultar cualquier dato que queramos en cualquier momento, incluso cuando Internet no funciona.
Para bajar una copia de la Wikipedia, una aplicación que me gusta mucho es Kiwix. Esta aplicación, que podemos descargar desde este enlace, nos permite bajar nuestra propia copia offline de Wikipedia, y de otras muchas enciclopedias online, de manera que podamos consultarla siempre que queramos.
La copia de los más de dos millones de artículos que hay escritos en español ocupa menos de 33 GB, y además tenemos acceso a otras wikis muy interesantes, como la Wikipedia Médica, charlas TED de todo tipo, y hasta otros proyectos de información.
Otros archivos y documentación interesante a llevar en el USB
Además de todo lo anterior, también deberíamos llevar en el USB otro tipo de documentación e información que nos puede ser de utilidad en cualquier momento. Por ejemplo, podemos complementar las «wikis» anteriores con:
- Manuales básicos (primeros auxilios, mecánica, electricidad, etc)
- Frecuencias de radio de emergencia.
- Guías oficiales de protección civil.
- Números de teléfono personales importantes.
Además, también deberíamos llevar con nosotros todo tipo de archivos críticos, como una copia exportada del gestor de contraseñas, claves PGP (si las usamos), llaves SSH y todos nuestros certificados digitales. Por supuesto, todo dentro de un volumen cifrado. Y debemos guardar también versiones en formato JPG y PDF, ya que si algo falla, un simple visor de imágenes puede sacarnos del apuro.
Por último, yo también llevo una colección de fotos personales que no quiero perder bajo ningún concepto. Nunca se sabe cuándo esas fotos pueden lo último que nos quede de algunas personas queridas…
