miDNI era lo que muchos llevábamos esperando desde la llegada del DNI electrónico: una plataforma, oficial, que nos permitiese llevar el DNI en el móvil y usarlo con la misma legalidad que enseñarlo en formato físico. Esta aplicación apareció en el BOE el pasado 3 de abril, convirtiéndose en un método de identificación oficial igual que si usáramos el DNI físico. No obstante, su adopción está siendo bastante más lenta de lo que se esperaba, entre otras cosas, por tener que usar el certificado del DNI para activarlo, o tener que ir presencialmente en una comisaría si lo tenemos caducado o necesitamos ayuda.
Por supuesto, desde que se lanzó la aplicación, saqué el DNI de la cartera y lo llevo exclusivamente en el móvil. Y, aunque por lo general no he tenido muchos problemas con esta aplicación, sí me ha tocado echar mano en alguna ocasión del DNI físico. Y el motivo de esto ha sido el de siempre: la falta de preparación por parte de las entidades públicas.
Recordamos que la validez de miDNI está amparada por el Real Decreto 255/2025, pero su aceptación práctica aún varía demasiado. Para trámites críticos (bancarios, notariales, viajes) o en caso de duda, se recomienda llevar siempre el DNI físico como respaldo para evitar incidencias.
Dónde sí he podido usar miDNI
La verdad es que, lejos de lo que me esperaba, en todo tipo de comercios donde me han pedido identificarme, esta aplicación me ha funcionado bien. Nadie me ha escaneado el QR aún, sino que con darle a la vista previa, y enseñar el resultado en la pantalla, ha sido suficiente. Esto me ha permitido, por ejemplo, recoger paquetes en puntos de recogida tanto de Seur como de InPost, GLS y UPS (todos ellos en Palencia), acreditando mi identidad sin que pusieran ninguna pega.
Otro punto donde he podido identificarme perfectamente enseñando el resumen del DNI en la aplicación ha sido en un autobús para donación de sangre de Palencia. Lógicamente, debes acreditarte antes de realizar la donación, y enseñando este resumen al doctor desde la app no he tenido ningún problema.
Problemas con miDNI
Pero, aunque por lo general no han puesto pegas a la hora de enseñar la app de miDNI, sí me ha tocado echar mano varias veces de mi DNI físico. En concreto, para realizar trámites administrativos a través de Internet. Por ejemplo, para pedir ayudas para la Junta de Castilla y León, me ha tocado usar mi DNI físico porque pedían, entre otras cosas, el número de soporte. Esto entra dentro de lo esperado, ya que el Gobierno ha dado de plazo a las administraciones hasta 2026 para actualizarse y adaptarse a esta nueva app.
Para tramitar un nuevo seguro con Mutua Madrileña, por ejemplo, me han pedido una fotocopia del DNI físico, tampoco valiéndoles una captura de la aplicación. Y lo mismo ha ocurrido para abrir una cuenta bancaria en la Caixa por Internet, sin ir presencialmente al banco, ya que me han pedido hacerme foto con mi DNI físico. Esto se debe a que la simple visualización de datos en la app miDNI se considera un nivel de garantía ‘bajo’ según el reglamento europeo eIDAS. Y para ciertas gestiones, como abrir una cuenta o contratar un seguro, la normativa de prevención de blanqueo de capitales (SEPBLAC y AML6) exige un nivel ‘sustancial’, el cual implica una verificación electrónica robusta.
Y no he viajado al extranjero, pero claramente esta aplicación no va a servir para identificarnos fuera de España, en cuyo caso tendremos que llevar el DNI físico con nosotros.
