La velocidad al copiar archivos a un USB baja a 0 bytes: cómo solucionarlo

La velocidad al copiar archivos a un USB baja a 0 bytes: cómo solucionarlo

Rubén Velasco

Cuando compramos una memoria USB o un disco duro externo, esperamos que tenga una buena velocidad. La mayoría de las veces es así, y podemos copiar archivos de nuestro ordenador al dispositivo externo rápidamente. Sin embargo, seguro que alguna vez nos hemos encontrado con que la velocidad, sobre todo al copiar del PC al dispositivo externo, es muy lenta. Incluso veremos que la gráfica de Windows oscila constantemente, llegando a alcanzar los 0 bytes por segundo.

Hay muchos factores que pueden afectar a la velocidad de lectura y escritura a la hora de copiar archivos a un USB. Esta velocidad puede variar por el protocolo utilizado (ya que la velocidad del USB 2.0 es infinitamente más baja que la del 3.0 o 3.1), puede variar por el hardware de nuestro ordenador, por la marca, modelo y calidad de la memoria USB e incluso por problemas de hardware.

Todos los discos duros y las memorias USB tienen una pequeña caché temporal. Esta permite que una determinada capacidad se copie muy rápidamente, y, una vez copiados los archivos a la caché, esto se copian automáticamente en el disco duro o en la memoria flash. Esta es la razón por la que los primeros segundos de copia van muy rápido, pero luego la velocidad disminuye.

Problema velocidad copiar archivos de PC a USB

Si la copia empieza, por ejemplo, a 100 MB/s, y pasado unos segundos baja a una velocidad aceptable, como 40 MB/s, y se mantiene estable a esta velocidad, no tenemos por qué preocuparnos. Es normal.

Sin embargo, cuando la velocidad oscila demasiado, y llega a bajar hasta los 0 bytes por segundo, puede que haya otros problemas que están afectando a la velocidad.

Problemas de hardware que pueden afectar a la velocidad al copiar archivos a un USB

Las principales causas por las que la velocidad al copiar archivos a un USB va muy lenta pueden ser:

  • El USB es de muy mala calidad, o usa el protocolo 2.0.
  • Los puertos de nuestro ordenador son USB 2.0.
  • Problemas de alimentación.
  • Cuello de botella o problema de rendimiento del PC.

El protocolo USB 2.0 cuenta con una velocidad teórica de 480 Mbit/s (60 MB/s), aunque en la práctica la velocidad tasa real máxima que se puede obtener es de 280 Mbit/s (35 MB/s). Y, además, ningún USB 2.0 consigue escribir a esta velocidad, salvo que sea el mejor del mercado.

Si nuestra memoria aún es USB 2.0, el problema de velocidad va a venir sin duda de aquí. Este protocolo se ha quedado obsoleto por su falta de velocidad, y por lo tanto, debemos comprar una memoria USB 3.0 que nos brinde una mejor velocidad.

Al comprar debemos fijarnos en la velocidad que nos diga el fabricante. Muchas veces dicen que una memoria USB alcanza los 100 MB/s, pero en lectura. Debemos fijarnos también en la velocidad de escritura. Y evitar memorias USB chinas. Estas seguro que nos van a dar problemas.

Alt velocidad copiar archivos de USB a PC

Si nuestro disco duro o memoria USB es 3.0, pero es nuestro ordenador quien utiliza el protocolo 2.0, entonces el problema seguirá siendo el mismo. Siempre se va a usar la velocidad del protocolo más bajo, por lo que, aunque la memoria USB pudiera funcionar más rápido, es el ordenador quien no puede. Además, la potencia que aporta el protocolo USB 2.0 es la tercera parte de la que aporta el protocolo 3.0, por lo que seguro que el dispositivo tiene problemas de alimentación.

La mejor forma se solucionar esto es conectando la memoria a un puerto USB 3.0. Es raro que nuestro ordenador no lo tenga (suele ser azules), pero de no tenerlo entonces podemos comprar una tarjeta PCIe con puertos USB 3.0.

Si el hardware de nuestro ordenador es viejo, o estamos haciendo un uso intensivo de él, es posible que no tenga recursos para copiar los archivos a una buena velocidad. Si queremos conseguir la máxima velocidad es mejor optar por copiar archivos a la memoria USB cuando no estemos usando el ordenador.

El software en ocasiones hace que la velocidad de copia de archivos sea muy lenta

Los problemas no siempre son de hardware. Muchas veces, la culpa de que la velocidad de escritura de nuestras memorias USB o discos duros externos sea muy baja es de Windows y de una mala configuración.

Para solucionar los problemas de software al copiar archivos, lo primero que debemos hacer es asegurarnos de tener nuestro sistema operativo actualizado a la última versión. Por supuesto, se recomienda tener Windows 10 en el ordenador, ya que los sistemas operativos anteriores no están preparados para sacar todo el provecho a los nuevos protocolos.

También se recomienda actualizar los drivers de nuestro ordenador. Cuando instalamos Windows, el sistema operativo instala unos drivers genéricos para dejar nuestro ordenador funcionando. Pero no son los mejores.

Dispositivos USB Windows 10

Recomendamos visitar la web del fabricante de nuestra placa base y descargar la última versión de los drivers del chipset y de todo aquello relacionado con USB. Estos drivers permitirán aumentar aún más la velocidad de escritura en las memorias y en los discos duros externos.

Un truco que también puede ayudar en ocasiones es formatear la memoria USB y elegir el sistema de archivos adecuado para nuestro sistema operativo. En Windows, por ejemplo, NTFS.

Otra de las razones muy comunes por las que se suelen ralentizar los dispositivos USB es por el antivirus. Todos los archivos que copiamos se analizan con el motor en tiempo real de este antivirus. Por ello, si tenemos problemas, y los archivos que estamos copiando son seguros, podemos deshabilitar temporalmente el antivirus para copiar los datos a la memoria. Pero no podemos olvidarnos de activarlo de nuevo al acabar.

También debemos revisar las opciones de energía de nuestro ordenador. Si estamos usando un portátil, y este está tirando de batería, lo más seguro es que sean las propias opciones de ahorro de energía las que limitan la velocidad (limitando precisamente la potencia de los puertos USB). Si lo conectamos a la corriente, o cambiamos el perfil a máximo rendimiento, la velocidad de los USB debería aumentar.

Por último, recordamos que los archivos muy pequeños se copian mucho peor que los archivos grandes. Un archivo de varios gigas seguramente aproveche el 100% de la velocidad de la memoria USB. Sin embargo, si copiamos archivos de 500 KB o menos, la velocidad se verá muy resentida.

Procesos que se ejecutan en segundo plano

Todos sabemos que la potencia de un ordenador y de sus componentes, es limitada. Es por ello que solemos cerrar los programas que no estamos usando para no saturar el PC y Windows. Pero eso no siempre depende del usuario como tal, ya que en ocasiones es el propio sistema operativo el que ocupa más recursos de lo que esperamos. Claro está, este es un hecho que puede afectar de manera directa a las unidades de almacenamiento y su velocidad de transferencia. En concreto nos referimos a que en ocasiones es el propio Windows el que pone un dterminado programa o proceso a funcionar en segundo plano, sin que seamos conscientes de ello.

Esto es algo que muchas veces puede afectar muy negativamente al equipo en su conjunto, y a la velocidad de copiado entre unidades en particular. Sirva como ejemplo que el sistema suele ejecutar Windows Defender sin que lo esperemos, lo que consume muchos recursos. Por tanto si estamos copiando archivos en ese preciso momento, podremos ver que la velocidad de transferencia disminuye de manera drástica. Por tanto lo mejor que podemos hacer aquí es echar un vistazo a los procesos que se están ejecutando en el Administrador de tareas.

Este lo podemos abrir mediante la combinación de teclas Ctrl + Shift + Esc donde veremos un extenso listado con todos los procesos y programas que están en funcionamiento. Además con tan solo pinchar con el botón derecho del ratón sobre cualquiera de ellos, lo podremos finalizar de inmediato.

finalizar procesos

Esto nos permitirá tener un control mucho mayor sobre todos los procesos que estén funcionando en tiempo real. Además podremos ver el consumo de todo tipo de recursos que está haciendo cada uno de estos elementos en todo momento para así gestionarlos de la mejor manera.

Programas para copiar archivos más rápido

Además de todo lo anterior, el explorador de archivos de Windows no se caracteriza precisamente por ser uno de los mejores ni de los más rápidos, sino, en ocasiones, más bien todo lo contrario. Por ello, es posible encontrar en la red todo tipo de programas diseñados para copiar archivos a otras unidades, como a una memoria USB de manera mucho más eficiente. Y esto se traduce en una mayor velocidad.

TeraCopy es uno de los programas más populares para este fin. Este software nos brinda mucho más control sobre todo el proceso de copia de archivos y nos permite, además de tener un registro detallado (para saber que todo ha ido bien), verificar la integridad de los datos e incluso interactuar (pausar, reanudar, etc) con ellos. Podemos usar este programa de forma gratuita, o pagar la versión Pro con funciones adicionales.

TeraCopy

Otro programa similar para este fin es Ultracopier. Este software sí que es 100% gratuito y, a grandes rasgos, acelera la copia de archivos ofreciéndonos un mayor control sobre estas funciones. En apariencia se parece bastante a la ventana de copia de archivos del explorador de Windows, pero en funciones y rendimiento le saca mucha ventaja.

Ultracopier

Y para los usuarios a los que le guste copiar archivos directamente desde un explorador con dos columnas, Fast File Copy es otra opción que no se puede pasar por alto. Este programa tiene una interfaz similar al explorador de archivos de Windows. Sin embargo, nos permite abrir varios directorios al mismo tiempo sin tener que abrir varias ventanas. De esta manera podemos pasar archivos de una a otra muy fácilmente.

Fast File Copy