A pesar de su importancia, uno de los grandes hándicaps ante los que desde hace tiempo se enfrenta Microsoft en Windows, es todo aquello relacionado con las actualizaciones. Son elementos software imprescindibles, pero al mismo tiempo provocan más errores de los esperados en los equipos de los usuarios.
Todo ello a pesar de los muchos esfuerzos que el gigante tecnológico hace para solventar estos errores que se producen de manera casi constante. Os decimos todo esto porque es muy habitual, desde hace años, que tras el lanzamiento de un parche o actualización, aparezcan importantes fallos en multitud de ordenadores. Desde pantallazos azules de la muerte, hasta bloqueos o problemas con múltiples apartados del sistema, todo ello aparece repentinamente tras actualizar.
Sencillo método para pausar las actualizaciones de Windows
De ahí precisamente que un número creciente de usuarios habituales de Windows prefiera esperar unos días antes de instalar un nuevo parche o actualización en su equipo. Esto es algo que podemos llevar a cabo de manera rápida y sencilla, como quizá muchos de vosotros ya sabéis, a través de la propia aplicación de Configuración del sistema operativo.
Tenemos la posibilidad de acceder a este importante apartado, por ejemplo, utilizando la combinación de teclas Win + I. A partir de ahí, no tenemos más que situarnos en el apartado que reza Windows Update donde nos encontramos con una opción que nos permite pausar durante varias semanas la llegada de estas actualizaciones que os comentamos.
En concreto, tendremos la posibilidad de pausar la llegada de las actualizaciones y su instalación automática entre una y cinco semanas. Pasado ese tiempo que establezcamos, los parches enviados por Microsoft durante ese período se instalarán de forma automática. De esta manera, en el caso de que se hayan producido errores con las nuevas llegadas, las vamos a evitar en gran medida.
Desactivar Windows Update para siempre
Pero al mismo tiempo es importante tener en consideración que tenemos la posibilidad de desactivar por completo estas actualizaciones para que no lleguen a nuestro equipo. Aunque no es recomendable, hay un servicio que controla este comportamiento de Windows y que podemos desactivar de manera definitiva. A continuación os vamos a mostrar cómo configurarlo.
Lo primero que hacemos es situarnos en el cuadro de búsqueda que encontramos en la barra de tareas del sistema operativo, donde introducimos el término Servicios. Aquí nos vamos a encontrar un amplio listado de servicios en funcionamiento en segundo plano en Windows 11. En el caso que nos ocupa en estas líneas, tenemos que localizar aquel llamado igualmente Windows Update. Cuando lo tengamos en pantalla, hacemos doble clic sobre el mismo para así acceder a sus propiedades.
Ahora ya solo nos queda pulsar en el botón que reza Detener para que así el sistema operativo de nuestro equipo no se actualice por sí solo. Como podréis imaginar, esto es algo que podemos cambiar para volver a su estado original con tan solo pulsar en el botón Iniciar de esta misma ventana. Y es que como os comentamos, no es recomendable mantener esta funcionalidad del sistema desactivada para siempre, especialmente por motivos relacionados con la seguridad.
