¡Cuidado! Si usas un fondo de escritorio, puedes tener problemas

La mayoría de los usuarios que trabajan con sus equipos a diario basados en Windows, en mayor o menor medida intentan disponer de un sistema operativo original y personal. Consciente de todo ello Microsoft pon a nuestra disposición multitud de funciones y características para este tipo de tareas de personalización. Un claro ejemplo de todo ello lo encontramos en el fondo de escritorio que la mayoría solemos establecer.

Por medio de estas funciones que os comentamos, tenemos la posibilidad de darle un aspecto mucho más original y personal el software con el que trabajamos día a día. De esta manera la propia empresa desarrolladora nos da la posibilidad de modificar aspectos gráficos, iconos, sonidos, colores, etc. No tenemos más que echar un vistazo algunas de las funcionalidades que nos propone la aplicación de Configuración para así poder adaptar Windows a nuestros gustos o necesidades.

De hecho, la mayoría echa mano de alguna de estas acciones, pocos son los que trabajan con la configuración inicial predeterminada del sistema en cuanto a su aspecto. A pesar de todo lo que tenemos al alcance de la mano en este sentido, en la mayoría de los casos el fondo de escritorio es uno de los elementos que cambiamos en primer lugar. Esto lo hacemos para establecer en este elemento que tenemos a la vista una foto que nos resulte agradable un motivadora. En estos casos solemos poner imágenes de la familia, los amigos, recuerdos agradables, nuestra mascota, o cualquier cosa que nos haga sonreír.

cambiar fondo

Puede afectar al funcionamiento de Windows

Sin embargo, debemos tener en consideración que establecer un fondo de pantalla en Windows no siempre es la mejor idea. A pesar de que consideremos que es una decisión acertada, en ocasiones puede resultar más perjudicial que otra cosa. Esto es precisamente en lo que nos queremos centrar en las próximas líneas.

Sirva como ejemplo el uso de este tipo de elementos de personalización cuando trabajamos con equipos antiguos o limitados en cuanto a sus especificaciones. En muchas ocasiones establecemos en el escritorio imágenes de alta resolución o incluso 4K para disponer de la foto más impresionante. Sin embargo, hay que tener en cuenta que el sistema debe cargar ese elemento, por ejemplo, cada vez que arrancamos el equipo. Por tanto, esto es algo que puede afectar negativamente en el arranque y funcionamiento del sistema operativo.

Usar muchas imágenes no siempre es la mejor idea

Al mismo tiempo debemos tener en consideración que el propio sistema de Microsoft nos permite establecer multitud de fondos para que se cambien automáticamente. Si echamos un vistazo al punto anteriormente expuesto, el hecho de que cada pocos minutos esta imagen de alta resolución se cambia por sí sola, podría agravar la carga del escritorio como tal. Hay que tener en cuenta que los equipos más modernos y actuales no van a tener problemas con esto que os comentamos, evidentemente.

Pero eso no es siempre así, ya que hay multitud de usuarios utilizan ordenadores con varios años de antigüedad y con problemas a la hora de ejecutar las funciones básicas de Windows. Por tanto, si cargamos a estos con un elemento como este fondo de alta resolución, que no deja de ser un fichero pesado, su uso no siempre será la mejor decisión.

Cuidar el fondo elegido para decorar el escritorio

Por otro lado, un apartado que debemos tener muy en consideración es que en multitud de ocasiones este fondo de escritorio estará a la vista para los demás. Con esto queremos decir que esa imagen queda expuesta en multitud de ocasiones si trabajamos con otros usuarios. Por ejemplo, si estamos rodeados de gente en una oficina.

Es por ello por lo que, dependiendo de dicho entorno, tenemos que elegir con cuidado y cabeza el tipo de imagen que deseamos establecer como fondo. Y es que en ocasiones una mala elección En este sentido nos puede traer algún problema en el trabajo.

¡Sé el primero en comentar!