Como usuarios de internet, existe una alta probabilidad de que en algún momento hayamos sido objeto de un intento de estafa. Y en la gran mayoría de veces, se nos intenta estafar por SMS o correo electrónico. Esa es la puerta de entrada más común para que un delincuente robe nuestros datos personales o vacíe nuestras cuentas sin que nos demos cuenta.
Es cierto que, cada vez, la apariencia de estos mensajes es más realista y profesionalizada. En parte, gracias al uso de la IA y de las técnicas de suplantación. De hecho, según el último balance del INCIBE, el 78% de los intentos de phishing detectados en 2025 utilizan técnicas de suplantación avanzadas con IA. Lo que dificulta su detección a simple vista. Pero aun así, existen patrones concretos que se suelen repetir y que podemos detectar si sabemos cuáles son. Uno de los indicativos más comunes es la presencia de algunas palabras que tienen por objeto llamar nuestra atención.
La intención bajo ello es buscar una respuesta impulsiva en el usuario para que pulsemos en enlaces peligrosos o entreguemos información confidencial. El phishing recurre constantemente a estos términos para intentar engañarnos. De hecho, se hacen pasar por entidades bancarias, sorteos o incluso organismos oficiales para ello. Pero en este artículo vamos a compartir las palabras clave que suelen llevar estos mensajes y qué medidas tomar si detectas estos patrones.
Palabras clave y patrones que delatan el phishing
El phishing busca provocar una reacción rápida a base de despertar la alerta en los usuarios. De esta manera, es más fácil que cualquier usuario preocupado por sus cuentas caiga en la trampa. Es por ello que, precisamente, las palabras que más utilizan en los mensajes para llamar la atención suelen ser:
- Sorteo
- Premio
- Urgente
- Dinero
- Tarjeta
- Fallo
- Paquete
- Pago
Estas palabras clave rara vez vienen solas. Su efectividad para el estafador se encuentra en combinarlas con un tono de falsa urgencia (su cuenta será bloqueada en 2 horas) que imita una comunicación veraz.. Además, según los expertos en ciberseguridad, también podemos encontrar otras señales que hemos de vigilar a la hora de leer los mensajes:
- Solicitudes de datos personales o bancarios.
- Mensajes sin referente concreto, como «Estimado usuario». Algo que lo aleja de cualquier trato personalizado.
- Errores ortográficos o gramaticales sutiles.
- Enlaces que, cuando pasamos el cursor por encima sin pulsar, apuntan páginas desconocidas o poco fiables. Casi siempre desconocidas.
- Remitentes con nombres extraños y con direcciones de correos inusuales.
Una vez que hacemos clic en dicho enlace, el mismo nos lleva a webs falsas pero recreadas profesionalmente. Como puede ser, por ejemplo, una imitación de la Sede Oficial de la AEAT o cualquier otro organismo. Lugar en que se nos pedirá nuestras credenciales. En el momento en que introduzcamos nuestros datos, los delincuentes podrán acceder a nuestras cuentas e incluso lanzar ataques automáticos a través de ella.
| Tipo de Señal | Ejemplos y Patrones Clave | Nivel de Alerta |
|---|---|---|
| Palabras Clave de Urgencia | Urgente, Fallo, Pago, Premio, Sorteo, Dinero, Tarjeta, Paquete | Alto |
| Tono y Estilo | Apremiante, amenaza con bloqueo de cuenta, saludo genérico ('Estimado usuario') | Alto |
| Errores y Fallos | Faltas de ortografía o gramaticales, aunque sean sutiles | Medio-Alto |
| Remitente y Enlaces | Dirección de email extraña, dominio del enlace no coincide con la empresa real (verificar pasando el cursor por encima) | Muy Alto |
| Solicitud de Datos | Petición directa de contraseñas, PIN, número de tarjeta, datos personales | Crítico |
Es importante tener en consideración que los actores maliciosos cada vez utilizan técnicas más complejas para intentar engañarnos con este tipo de estafas. Todo ello con el fin de que pensemos que ese correo o mensaje corto nos llega desde una entidad oficial sin que nos demos cuenta que estamos cayendo en una trampa que podría robar nuestros datos privados o incluso nuestro dinero.
Consejos para prevenir estos ataques
La Oficina de Seguridad del Internauta establece la prevención como la ejor barrera inicial y la más eficaz contra el phishing. Por lo tanto, las recomendaciones más repetidas entre los especialistas siguen la línea de alejarnos todo lo posible de dichos correos o SMS.
La primera línea de defensa es que activemos la autenticación en dos pasos para nuestras cuentas. Así, aunque adivinen nuestra contraseña principal, no podrán entrar a no ser que envíen un mensaje a nuestro móvil o correo. Además, siempre hemos de comprobar la URL de los enlaces antes de hacer clic a ningún mensaje. De hecho, nunca debemos acceder a los links que se ubican dentro de mensajes sospechosos.
Al mismo tiempo tal y como os hemos mencionado en multitud de ocasiones, es muy importante que utilizamos diferentes contraseñas en cada una de las plataformas online en las que nos registremos. Además estas claves personales deben ser lo suficientemente robustas para complicar la vida a los actores maliciosos que intenten hackear dichas cuentas.
Obviamente, nunca compartas contraseñas ni información bancaria por email, SMS o WhatsApp. Aunque el mensaje pueda parecer urgente. Además, la mayoría de servicios de correos tienen servicios antiphishing que podemos utilizar, e incluso activarlo desde nuestro antivirus.
| Nº | Acción Inmediata | Detalles Importantes |
|---|---|---|
| 1 | Contactar con la entidad bancaria | Bloquear tarjetas y cuentas afectadas. Informar de operaciones fraudulentas. |
| 2 | Cambiar contraseñas comprometidas | Priorizar email y banca online. Usar claves únicas y robustas. |
| 3 | Reunir evidencia digital | Capturas de pantalla de mensajes, webs y cualquier comunicación. |
| 4 | Interponer denuncia oficial | Acudir a Policía Nacional o Guardia Civil con las pruebas. |
| 5 | Escanear dispositivos | Pasar un antivirus actualizado para detectar posible malware. |
| 6 | Llamar al 017 (INCIBE) | Solicitar asesoramiento experto y gratuito. |
Y hablando de antivirus, también resulta fundamental para nuestra seguridad y privacidad que mantengamos un software de seguridad de este tipo instalado y actualizado en todo momento en nuestro ordenador. Ya sea Windows Defender o cualquier otro antivirus de terceros, debería estar presente entre los programas instalados en nuestro equipo en estos instantes.
