¿Qué posibilidades ofrece el Raspberry Pi para jugar?

La llegada del Raspberry Pi fue, desde luego, un punto de inflexión dentro del mundo de la informática. Hace unos años era imposible pensar que nos íbamos a encontrar con un dispositivo, con un precio de apenas 40 dólares y con una potencia más que aceptable, que pudiéramos llevar siempre encima en el bolsillo del pantalón. Este dispositivo se ha convertido en un gadget imprescindible para muchos usuarios. Pero ¿sabemos realmente cómo aprovechar todo su potencial para una tarea como ejecutar juegos?

Lo retro: el pilar más fuerte del Raspberry Pi

Uno de los usos más comunes de este micro-ordenador es el mero hecho de convertirlo en una consola retro. Podemos encontrar una gran variedad de sistemas especialmente diseñados para jugar, como RetroPie o Lakka, que vienen con todo lo necesario para que solo tengamos que meter las ROMS de las consolas que queramos y empezar a jugar.

Lakka 3.0

También existen programas (emuladores, vamos) que podemos instalar sobre cualquier otra distro (como Raspberry Pi OS) y que nos van a permitir lo mismo. RetroArch (Libretro) es, desde luego, el más conocido. Pero también tenemos otras excelentes alternativas que nos permiten también jugar y divertirnos. Y uno de ellos es el propio Kodi, con su apartado arcade.

emulador Nintendo

Aunque es verdad que las primeras versiones de este micro-ordenador podían ir algo limitadas en cuanto a potencia, la versión 3, y sobre todo la 4, son lo suficientemente potentes como para poder mover sin problemas prácticamente cualquier consola retro que le echemos encima. Desde luego, uno de los mejores usos de este PC.

Jugar, aprender y divertirse

Pero no todo son juegos como tal. El Raspberry Pi también se ha convertido en una excelente plataforma de juego y aprendizaje, gracias a la cual los más pequeños (y no tan pequeños) pueden aprender electrónica, e incluso programación, mientras se divierten.

Una de las aplicaciones que viene instalada por defecto en este micro-ordenador es Scratch. Este lenguaje de programación destaca por ayudar al desarrollo de habilidades mentales mediante el aprendizaje de la programación sin tener conocimientos profundos sobre el código. Esto, unido a una interfaz muy sencilla y divertida, ayuda a que sea un recurso de lo más interesante para los más pequeños.

Scratch

También podemos usar el Raspberry para otro tipo de aprendizajes al mismo tiempo que nos divertimos con ello.

¿Y qué pasa con juegos potentes?

Si lo que estamos buscando es ejecutar juegos potentes, entonces la cosa cambia. A pesar de ser un dispositivo relativamente potente, a la hora de procesar gráficos 3D la potencia es mucho más limitada. A eso debemos sumarle que no tenemos un sistema operativo Windows como tal, sino que todo funciona sobre Linux. Y no sobre el mismo Linux que podemos ejecutar en casa, sino sobre versiones de Linux para ARM. Todo esto cierra mucho las posibilidades de usar el Raspberry Pi para jugar a juegos, por ejemplo, de Steam.

Debemos ser conscientes de que un micro-ordenador de 40 euros no puede ser igual de potente que un ordenador de 1200. Y la finalidad de cada uno es totalmente diferente. A pesar de ello, este micro-ordenador sí es lo suficientemente potente como para servirnos como centro de entretenimiento con las opciones que hemos visto anteriormente.

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