Mozilla ha puesto en circulación Thunderbird 158.0, la nueva versión estable de su cliente de correo para Windows, macOS y Linux. El lanzamiento no trae un rediseño visual llamativo: se centra en la estabilidad, la seguridad y la corrección de errores que afectan al uso diario. Vamos a ver qué cambios notaréis realmente en vuestra bandeja de entrada, sobre todo en la búsqueda, el cifrado y la sincronización de contactos y calendarios.
A diferencia de otras entregas que renuevan la interfaz de arriba abajo, Thunderbird 158.0 se plantea como una actualización de mantenimiento pensada para pulir el funcionamiento cotidiano. Mozilla ha dejado esta versión fuera de la rama de Soporte Extendido (ESR), de modo que quienes necesiten ciclos de vida más largos para entornos críticos deberán seguir en la línea ESR, que convive en paralelo. Para el usuario doméstico, las pequeñas oficinas y las administraciones que en España recurren a este gestor gratuito y multiplataforma, el momento llega bien: resuelve fricciones técnicas que se arrastraban desde hace meses.
Búsqueda y filtrado rápido en Thunderbird 158
El filtro rápido gana velocidad de respuesta, algo que se nota especialmente en bandejas de entrada saturadas, cuando hace falta segmentar mensajes por remitente o asunto en cuestión de segundos. La mejora que más interesará a quienes trabajáis en español es otra: la búsqueda ahora tolera los acentos. El motor encuentra coincidencias aunque escribáis los nombres sin tilde, evitando esa frustración habitual de no dar con un contacto o un término por un simple signo ortográfico en el teclado.
Junto a la agilidad llega una corrección de estabilidad relevante: se ha cerrado un fallo que provocaba el cierre inesperado de la aplicación al buscar texto dentro del cuerpo de un mensaje, con el riesgo de perder trabajo no guardado en ese mismo instante. También se ha afinado el tratamiento de adjuntos: copiar la dirección de un enlace desprendido recupera ahora la ruta completa del archivo, algo útil para quienes gestionan documentos locales con frecuencia y necesitan localizarlos de nuevo.
Redacción, reenvíos y gestión de imágenes
En el editor de mensajes se corrige un comportamiento errático del atajo Ctrl+Enter, que hasta ahora podía generar envíos duplicados o disparar confirmaciones no deseadas en el peor momento. El ajuste evita que un mismo correo llegue repetido al destinatario, un fallo que afectaba sobre todo a quienes redactan y envían con atajos de teclado de forma habitual. Al reenviar correos en texto plano, las firmas vuelven a colocarse bajo la cita original sin quedar recortadas ni desplazadas, un detalle que importa cuando la comunicación es formal y la firma incluye datos de contacto o cargo.
La interacción con imágenes incrustadas también mejora: el clic derecho sobre una imagen dentro del cuerpo del correo abre de nuevo el menú contextual, en lugar de ampliarla sin querer como ocurría antes. El cambio facilita guardar la imagen en el equipo o copiarla directamente desde la vista de lectura, sin necesidad de abrir el mensaje en una ventana aparte para recuperar esa opción.
Seguridad OpenPGP y sincronización de contactos
Quienes usáis cifrado como estándar encontraréis varias correcciones en la gestión de claves OpenPGP: se ha mejorado el desbloqueo y se ha revisado el estado de protección para evitar comportamientos anómalos al administrar el llavero. Se restablece además la posibilidad de copiar la contraseña de las copias de seguridad de las claves, y desaparece un error visual que mostraba transparencias indebidas en el menú contextual asociado.
Los protocolos CalDAV y CardDAV ganan fiabilidad en esta versión. Las credenciales guardadas ya no deberían perderse al reiniciar la aplicación, un fallo que obligaba a reautenticarse una y otra vez; la configuración de CardDAV vuelve a pedir la contraseña solo cuando es necesario, y los contactos nuevos se sincronizan sin sobresaltos. En los calendarios, los avisos de contraseña identifican con precisión la cuenta y el calendario implicados, y se corrigen problemas con los sellos de tiempo de las vCards y con las respuestas Multi-Status de estados mixtos.
Correcciones, POP y entornos gestionados
En Linux se restablece la autenticación Kerberos para SMTP mediante STARTTLS, un requisito habitual en servidores de correo corporativos y educativos que impedía enviar mensajes correctamente mientras el fallo estuvo presente. Las cuentas POP, por su parte, dejan de mostrar avisos repetidos de conexión cuando Thunderbird arranca en modo offline, lo que limpia la interfaz de notificaciones innecesarias y evita confusión sobre el estado real de la cuenta.
Se solucionan también dos problemas de bucle: el inicio de sesión con Matrix SSO ya no entra en repetición infinita cuando no se guarda el token, y el lector RSS corrige fallos que hacían perder etiquetas y bloqueaban el procesamiento de elementos posteriores. Para administradores de sistemas, la política ExtensionSettings permite instalar complementos desde update_url cuando no se ha definido install_url, lo que simplifica ciertos despliegues gestionados. Por último, las carpetas unificadas y los buzones archivados conservan su nombre traducido, sin volver a mostrarse como «INBOX».
Cómo actualizar a Thunderbird ya mismo
La distribución de Thunderbird 158.0 es gradual para Windows, macOS y Linux, así que es posible que la notificación automática aún no haya llegado a vuestro equipo. Si no queréis esperar, podéis forzar la búsqueda de actualizaciones desde el menú de ayuda del propio cliente, o descargar el paquete completo desde la web oficial de Thunderbird. Quienes prefieran priorizar la estabilidad a largo plazo frente a las actualizaciones frecuentes de la rama convencional pueden optar por la línea ESR, que Mozilla mantiene en paralelo con un ciclo de soporte más extenso.
Para comprobar si ya tenéis instalada esta versión, podéis consultar el menú «Ayuda» y después «Acerca de Thunderbird» desde la parte superior de la aplicación; ahí aparece el número de versión exacto y, si procede, un aviso de que hay una actualización pendiente de descarga. Si pasados unos días el cliente sigue mostrando una build anterior a la 158.0, la descarga manual desde la web oficial es la vía más directa para aplicar los cambios sin esperar al despliegue escalonado. También podéis bajar el programa, sin coste, desde su web oficial.
