Proton Mail combina cifrado de extremo a extremo y una política de cero acceso a los mensajes, pero buena parte de sus funciones más útiles quedan escondidas en los ajustes y no siempre resulta fácil descubrirlas. Repasamos varias herramientas del servicio que os permitirán ampliar el almacenamiento gratuito, ocultar la dirección real con alias y proteger los envíos a quienes no usan la plataforma.
El servicio elimina los rastreadores de los mensajes y evita que la propia compañía pueda leer su contenido, algo que lo diferencia de los gestores de correo convencionales. Sin embargo, buena parte de sus funciones de privacidad y almacenamiento no se activan por defecto: hay que localizarlas en los menús de configuración y seguir unos pasos concretos para sacarles partido.
Duplicar el almacenamiento gratuito
La cuenta gratuita de Proton Mail incluye una sola dirección de correo y un límite de 500 MB, una cifra que se agota enseguida en cuanto llegan adjuntos pesados. La suscripción Plus, por unos 4 euros al mes, eleva ese tope a 15 GB, la misma cantidad que ofrece Google a la mayoría de sus usuarios. Si no queréis pagar, podéis al menos doblar el límite hasta 1 GB completando el proceso de incorporación de la plataforma dentro de los 18 días posteriores al registro: basta con buscar la opción de conseguir más almacenamiento en la barra lateral izquierda e ir marcando las acciones pendientes de la lista.
Proton Mail también permite reservar un nombre de usuario a nombre de un hijo o hija antes de que alguien más lo registre, algo habitual cuando el apellido es común. La reserva dura 15 años, tiempo de sobra para que el menor llegue a la edad de activar la cuenta. El trámite consiste en elegir la dirección, pagar un euro aproximadamente a la Fundación Proton y guardar el vale para entregarlo cuando llegue el momento.
Migrar desde Gmail o Outlook a Proton Mail
Si decidís cambiaros a Proton Mail sin renunciar de golpe a vuestra cuenta anterior, podéis recurrir a Easy Switch, la herramienta que conecta con Gmail, Yahoo Mail, Outlook y cualquier otro proveedor compatible con IMAP. Una vez activada, es posible enviar y recibir mensajes desde la dirección externa dentro de la propia interfaz de Proton, y esos correos se cifran de extremo a extremo cuando el destinatario también usa el servicio. Las copias siguen guardadas en la bandeja original, así que la migración no exige cortar por completo con el proveedor anterior; Easy Switch, además, traslada contactos y calendarios en el mismo proceso.
A todos se nos ha escapado alguna vez un correo con una errata, sin el adjunto prometido o directamente uno que preferiríamos no haber enviado. Proton Mail incorpora un temporizador de envío diferido que os da hasta 20 segundos para deshacer la acción antes de que el mensaje salga de verdad. Por defecto está en 10 segundos, pero podéis bajarlo a 0 o 5, o subirlo hasta el máximo, entrando en Ajustes, en la sección de Redacción, y eligiendo el tiempo en el desplegable de deshacer envío.
Crear alias para proteger nuestra dirección real
Usar un alias evita tener que dar la dirección real cada vez que hace falta apuntarse a una lista de correo o registrarse en un servicio poco fiable. Proton Mail admite el direccionamiento con el símbolo más de forma ilimitada, así que basta con añadir una palabra tras el nombre de usuario (por ejemplo, usuario+compras@proton.me) para que los mensajes lleguen igualmente a la bandeja principal. Si queréis mantener esos correos separados del resto, podéis crear una regla de filtrado que detecte la palabra añadida tras el símbolo más y mueva automáticamente esos mensajes a una carpeta concreta, sin perder de vista que siguen llegando a la misma cuenta.
La otra vía consiste en generar alias aleatorios que no revelan vuestro nombre de usuario real. Las cuentas gratuitas pueden crear hasta diez, mientras que quienes pagan una suscripción no tienen límite. Para hacerlo desde la interfaz web, pulsad el icono del escudo de seguridad, entrad en Alias de ocultar correo y elegid Nuevo alias. Cada alias funciona como una dirección independiente a efectos de quien la recibe, aunque todos los mensajes terminan en la misma bandeja de entrada.
Contraseñas y caducidad automática para los envíos
El cifrado de extremo a extremo funciona solo entre cuentas de Proton, así que un mensaje dirigido a alguien que usa Gmail o cualquier otro servicio no queda protegido por defecto. Para esos casos existe la opción de cifrar el correo con una contraseña: al redactarlo, pulsad el icono del candado en la barra inferior, escribid la clave junto con una pista y, si queréis, una fecha de caducidad. Las respuestas a ese correo también quedan cifradas, aunque si el destinatario responde a su propia respuesta habrá que volver a activar la protección. La contraseña, eso sí, hay que compartirla por otro canal, porque no viaja dentro del propio mensaje.
Junto a esa función está el temporizador de expiración, que borra automáticamente los mensajes enviados a otros usuarios de Proton o protegidos con contraseña una vez pasado el plazo fijado. Quienes tienen cuenta de pago pueden ir un paso más allá y programar la autodestrucción también de los correos que reciben. Para activarlo, pulsad el icono del reloj de arena en la parte inferior del mensaje, fijad la fecha y hora, y marcad la casilla correspondiente si el envío lleva contraseña antes de confirmar.
Quitar metadatos de imágenes y activar la búsqueda local
Cada fotografía guarda metadatos que pueden delatar dónde y cuándo se tomó, información que conviene no repartir sin querer al enviar un archivo por correo. Proton Mail ofrece la opción de eliminar esos datos en el momento de adjuntar una imagen a un borrador: solo hay que elegir Eliminar metadatos cuando aparece el aviso, y la foto se envía sin rastro de ubicación ni fecha.
El cifrado, por otro lado, tiene una consecuencia práctica en la búsqueda: la función estándar solo puede leer remitentes, fechas, direcciones y asuntos, nunca el cuerpo del mensaje. Para buscar por contenido hace falta activar la búsqueda de contenido de mensajes, que construye un índice local dentro del propio navegador y permite localizar palabras dentro de los correos sin que ese texto salga nunca del dispositivo.
