El 15 de octubre de 2025, Windows 10 pasará a mejor vida. El sistema operativo de Microsoft entrará en una fase de soporte extendido, de pago, y los usuarios tendrán que elegir, o bien pagar a cambio de un año más de actualizaciones, o cambiar de sistema operativo si no quieren quedar en peligro. Para los equipos que no cumplen los requisitos de hardware de Windows 11, Linux representa una alternativa sólida y gratuita para extender la vida útil del hardware, pero ¿cómo me llevo todos los datos a este sistema?
El aumento de los requisitos de Windows 11 ha dejado a millones de ordenadores de todo el mundo en una situación complicada: aunque el hardware funcione sin problemas, para instalar Windows 11 hay que comprar un ordenador nuevo compatible, o modificar la ISO oficial para evadir los requisitos, con los riesgos que eso supone.
| Componente | Requisito Estándar | Requisito Adicional para Copilot+ |
|---|---|---|
| CPU / NPU | 64-bit, ≥2 núcleos, 1 GHz | NPU con ≥ 40 TOPS (Ej: Ryzen AI 300, Snapdragon X) |
| RAM | 4 GB | 16 GB DDR5/LPDDR5 |
| Almacenamiento | 64 GB | 256 GB SSD/UFS |
| Firmware | UEFI + Secure Boot | Sin cambios |
| TPM | TPM 2.0 | Sin cambios |
| GPU | Compatible con DirectX 12 / WDDM 2.0 | Sin cambios |
Muchos usuarios no quieren, ni pueden, comprar un ordenador nuevo. Y menos cuando el que tienen ahora funciona perfectamente y tiene potencia de sobra para funcionar durante unos cuantos años más. Es por ello por lo que Linux cada vez se posiciona como la mejor alternativa a Windows 10. Y es que, aunque en el pasado este sistema se consideraba complicado, y «para hackers», ahora mismo es igual de intuitivo, sencillo y compatible que Windows.
Kubuntu, por ejemplo, es una de las distribuciones más recomendadas para los usuarios que vayan a pasar de Windows a Linux. Gracias a su escritorio KDE Plasma, la interfaz va a resultarles muy familiar, y al usar Ubuntu como base tendrán un sistema robusto y fiable. Linux Mint Cinnamon es otro excelente punto de partida, también con base en Ubuntu, garantizando una gran comunidad de soporte y compatibilidad de software.
El problema es la forma de llevarnos todos los datos de Windows 10 a Linux, ya que toca formatear para instalar este nuevo sistema operativo. Es aquí donde entra en juego esta nueva herramienta: Operese.
Cómo funciona Operese
A diferencia de las ISOs genéricas de Linux, Operese es una herramienta que se encarga de automatizar muchas de las tareas de la puerta en marcha de Linux. Algunas de las tareas que nos permite hacer son:
- Migración de datos de usuario: Se encarga de escanear el perfil de usuario de Windows y copia los archivos personales, el contenido del escritorio, los documentos, los perfiles de navegador y coloca los datos de las aplicaciones en las carpetas equivalentes de Kubuntu.
- Migración de la configuración: Siempre que sea posible, la herramienta permite importar la configuración del sistema, como el fondo de pantalla, las claves del Wi-Fi o los ajustes de accesibilidad, directamente a Linux.
- Puente de aplicaciones: la migración con Operese no puede traer todos los programas de Windows a Linux, generalmente por problemas técnicos y de licencia. Pero se encarga de identificar estos programas e instalar software equivalente de Linux. O, cuando estén disponibles, configurar capas de compatibilidad como Wine para ejecutar programas y juegos de Windows en Linux.
Además, todo el proceso va perfectamente guiado, con indicadores de progreso y advertencias en cada paso, dejando claro todo lo que se va a transferir, y lo que no se va a poder copiar.
Descargar y migrar de Windows a Linux
De momento, este programa no se puede descargar. Su creador ha indicado en el vídeo de demostración del programa que, a fecha de julio de 2025, aún está trabajando en el programa y en una página web para subirla. Pero, de momento, tan solo está en fase beta privada. Tan pronto como esté la web disponible actualizaremos este artículo para añadir el enlace de descarga.
Antes de empezar con el proceso de migración, es recomendable llevar a cabo una preparación previa:
- Repasar los requisitos de nuestro PC. No son muchos, pero tenemos que asegurarnos de tener un PC compatible con Linux, una conexión estable a Internet, y un USB de, al menos, 8 GB para la instalación limpia.
- Hacer una copia de seguridad de los datos más importantes. Recuerda que la copia de Operese puede fallar, y en caso de que ocurra, es mejor estar salvaguardado.
Y al acabar la migración, no te olvides nunca de repasar que todo está correcto: los datos, los programas, etc. Y, además, actualizar el sistema con «sudo apt update && sudo apt upgrade» para tener la última versión disponible.
Eso sí, es importante tener en cuenta que Operese aún se encuentra en fase beta. Esto quiere decir que, aunque funciona, puede tener fallos y problemas que afecten directamente a su funcionamiento. Por ello, se recomienda, al menos por ahora, usarla con datos que no sean reales, y a ser posible dentro de una máquina virtual. Así nos podemos ir familiarizando con ella y estar listos para cuando toque hacer el cambio definitivo.
Posibles problemas
Debemos tener en cuenta que, aunque en la mayoría de los casos no vamos a tener problemas, sí podemos llegar a toparnos con algunos problemas a la hora de migrar de Windows a Linux. Y debemos conocerlos para que, si nos afecta alguno de ellos, podamos solucionarlo lo más fácilmente posible.
Por ejemplo, el error más común es la falta de soporte. Algunos componentes de hardware antiguos, como tarjetas gráficas, dispositivos Bluetooth y Wi-Fi, tarjetas de sonido o webcams, pueden no contar con controladores para Linux. Y lo mismo ocurre con muchas impresoras, escáneres, tabletas gráficas y periféricos «legacy», como joysticks o adaptadores USB específicos.
Si se da el caso, podemos usar software como Hardware Probe o Linux Hardware Database para ver si hay controladores que podamos bajar e instalar a mano para que todos los accesorios de nuestro sistema funcionen.
