Seguro que desde hace una buena cantidad de años, la mayoría de vosotros utilizáis alguna plataforma social, ya sea a nivel personal o más profesional. Disponemos de múltiples alternativas en este sentido, aunque normalmente la mayoría de los usuarios se decantan por las más conocidas.
Aquí nos referimos a disponer de una cuenta en redes sociales tan populares como Facebook, Instagram, X, o TikTok, entre otras. Todo ello a pesar de las muchas quejas que suelen rodear a estas plataformas online que os comentamos. Una de las más recurrentes está relacionada de forma directa con la poca privacidad que este tipo de servicios de Internet suelen proporcionarnos.
Todo ello a pesar de los esfuerzos de las empresas para intentar convencernos del correcto trato de todos los datos personales que aquí compartimos. De ahí precisamente la importancia de las denominadas redes sociales descentralizadas de las que os vamos a hablar en estas líneas.
Qué son las redes sociales descentralizadas
Para empezar, os diremos que en este caso concreto nos referimos a plataformas online para interactuar con otros usuarios suscritos, donde no existe una única empresa o servidor central que controle todo, como sucede en los ejemplos mencionados antes. En su lugar, estas redes descentralizadas funcionan sobre múltiples servidores independientes o tecnologías como blockchain.
Con todo ello, lo que se logra es distribuir el control entre los usuarios o comunidades de estos, como sucede con otros muchos entornos relacionados con Internet. Sirva como claro ejemplo de todo ello la red social Mastodon, uno de los principales referentes en este sentido, donde diferentes servidores o instancias, están conectados pero son gestionados por distintas personas o grupos.
También nos podemos encontrar con otros casos similares de redes descentralizadas, Diaspora o Bluesky. Aquí nos encontramos con modelos de funcionamiento similares al mencionado.
En resumidas cuentas, al hablar de una red social descentralizada, nos referimos a una plataforma que, en lugar de usar un solo centro neurálgico, usa muchos nodos, lo que garantiza la privacidad de los usuarios. Así, cada servidor puede tener sus propias normas independientes y al mismo tiempo los usuarios tienen la posibilidad de interactuar entre sí. Esto significa que en la mayoría de los casos, los datos compartidos aquí pertenecen más al usuario que a la propia plataforma online.
Ventajas y por qué deberíamos usar estas redes sociales
Una vez sabemos todo esto, si nos planteamos utilizar una de estas plataformas de Internet para interactuar con amigos y familiares, deberíamos conocer las principales ventajas que nos ofrecen las redes sociales descentralizadas.
- Tendremos un mayor control de la cuenta personal de usuario. Al no depender de una sola empresa, tenemos la posibilidad de elegir el servidor que mejor se adapte a nuestras necesidades, e incluso crear el nuestro propio.
- Dispondremos de mucha más privacidad que en Facebook o Instagram. Aquí nos encontramos con mucha menos explotación de datos, por ejemplo para publicidad masiva, tal y como sucede en las plataformas tradicionales.
- Menos censura centralizada. En estos casos no existe una única autoridad que pueda eliminar el contenido censurado de forma global.
- Mayor estabilidad y fiabilidad. Además, debemos saber que en estos casos, en el supuesto de que un servidor caiga, la red sigue funcionando porque no depende solo de ese.
Llegados a este punto, quizá algunos os preguntéis acerca de las desventajas que nos presentan. Pues bien, también las hay, como es fácil imaginar. En ocasiones nos encontramos con una experiencia de uso más compleja, además de tener una menor adopción que las tradicionales. Al mismo tiempo, cada servidor tiene sus propias reglas, lo que puede generar inconsistencias o espacios poco controlados.
