DNS son las siglas de lo que en inglés se conoce como Domain Name System, que traducido a nuestro idioma es Sistema de nombres de dominio. Un término que a pesar de poder ser un gran desconocido para muchos usuarios es realmente importante en el mundo de Internet. Para que todo el mundo lo entienda, el sistema DNS es el encargado de registrar las equivalencias entre las direcciones IP de los sitios web y los nombres de sus dominios.
Podríamos decir que DNS es la guía telefónica de Internet, ya que permite la traducción de las direcciones IP, poco legibles, en nombres de dominio, que es el nombre que tecleamos en la barra de direcciones de nuestro navegador. En el momento que desde el navegador escribimos el nombre del sitio donde queremos ir, éste envía una consulta a un servidor DNS para que le devuelva una respuesta y se pueda visualizar en el navegador el sitio solicitado.
Cuando la configuración del servidor DNS ha sido manipulada para que apunte a un servidor malicioso, el usuario se va a ver afectado peligrosamente, ya que va a poder ser redirigido a páginas infectadas con todo tipo de malware. Si en algún momento sospechamos de un secuestro de DNS, entonces podemos echar mano de una herramienta online que nos va a ayudar a saber si realmente es así o no.
Comprueba si estás en peligro por secuestro de DNS
El servicio en cuestión se llama whoismydns y nada más visitar el sitio va a analizar qué servidor es en realidad el que está haciendo nuestras peticiones DNS, ya que los secuestros de DNS cambian la configuración de los equipos para que ignoren el DNS o utilicen otro servidor DNS controlado por lo ciberdelincuentes. De esta forma, podrán llevar a los usuarios a las páginas falsas o servicios online que tratan de hacerse pasar por legítimos y desde los que nos pueden robar nuestros datos de acceso.
En caso de secuestro, es recomendable ponerse en contacto con nuestro proveedor de Internet para comprobar si efectivamente están alterados y por supuesto, cambiar la contraseña del router, desactivar la administración remota, actualizar el firmware si es necesario, borrar la caché DNS y analizar nuestro equipo con un buen antivirus.
