¿El explorador de archivos se abre muy lento? Así puede solucionarlo

Si usamos como ordenador personal, uno con sistema operativo Windows, a buen seguro que utilizamos de forma habitual el Explorador de archivos, ya que es una de sus características más utilizadas. Por lo general, su uso es bastante eficiente, siendo bastante rápido tanto en su apertura como la velocidad en la que nos desplazamos y ejecutamos los elementos que lo componen. Pero es posible, que alguna ocasión notemos como el Explorador se empieza a ejecutar de forma más lenta de la habitual, sin saber cómo poder solucionarlo. Por ello hoy vamos a ver las posibles soluciones para que el Explorador de Windows vuelva a la normalidad.

Pese a que el Explorador de archivos de Windows suele abrirse de manera rápida aun cuando tiene que mostrar carpetas pesadas, sí que puede haber ocasiones en las que tarde más en abrirse. Son casos en los que tarda más segundos de lo habitual en abrir o bien notamos que el movimiento entre carpetas no es todo lo fluido que debería. Esto es algo que puede llegar a desesperarnos, sobre todo si usamos el ordenador para trabajar, dado que seguramente no sabremos ni el origen del problema ni qué hacer para poder solucionarlo.

Problemas de rendimiento en el Explorador de archivos

El Explorador de archivos es una de las aplicaciones más utilizadas en Windows. Con él, podremos copiar, mover y editar archivos dentro de una misma ventana. También, podremos detener, cancelar, pausar y reanudar cualquier proceso de copia, por lo que es una herramienta que juega un papel importante dentro del sistema operativo. Pero, a pesar de sus ventajas, el Explorador de archivos puede dar problemas, ya que en ocasiones puede volverse lente o extremadamente lento, dificultando enormemente su uso. Pese a que nunca se ha caracterizado por su rapidez, un uso más lento del mismo puede llegar a desesperarnos. Uno de los síntomas que nos pueden hacer indicar este problema es el bajo rendimiento que obtenemos a la hora copiar o abrir archivos, lo cual puede resultar de gran importancia para usuarios que trabajen manipulando y administrando una gran cantidad de archivos de forma diaria.

Las causas de este bajo rendimiento pueden ser varias. Entre los más habituales, puede ser que tengamos el historial lleno provocando un impacto negativo en el Explorador, que haya errores con la caché de las miniaturas o que tengamos demasiados procesos abiertos, entre otros. También suele afectar mucho tener una carpeta con muchos archivos (hablamos de cientos, o miles) ya que, al intentar entrar en ella, la lectura y lista de todos estos elementos puede hacer que nuestro ordenador se ralentice en exceso.

Tanto la presencia de uno de estos factores como la acumulación de varios de ellos, puede provocar que la aplicación no responda de la manera habitual. Por ello, hoy vamos a ver diferentes maneras que dispone Windows para intentar ponerle solución al problema.

Solucionar problemas de lentitud al abrirlo

A continuación, os vamos a mostrar algunos trucos que nos van a poder ayudar a solucionar el problema de lentitud al abrir el Explorador de archivos de Windows. Podemos ir probando cada uno de ellos, hasta encontrar aquel que pueda acabar con el problema y el explorador vuelva a funcionar como el primer día.

Reiniciar Explorador de Windows

En ocasiones los problemas que no parecen tener solución la tienen de la forma más sencilla posible, por lo que, si notamos que el Explorador de archivos va lento, podemos probar a reiniciarlo. De esta forma, tanto el Explorador como todos los procesos asociados al mismo quedarán “refrescados”. Para ello, debemos acceder al «Administrador de tareas de Windows», y en la pestaña de «Procesos» localizamos el «Explorador». Pulsamos con el botón derecho y se nos abrirá un menú desplegable donde debemos seleccionar «Reiniciar». Una vez reiniciado comprobaremos si ahora vuelve a ejecutarse de forma normal sin ralentizaciones.

Reiniciar explorador

También puede ser que se trate de un problema aislado con Explorer, o algún proceso huérfano de él. Y, reiniciando el ordenador desde la opción de «reiniciar» (no apagar y encender) se solucione.

Borrar historial del Explorador de archivos

Windows dispone de un acceso rápido para lanzar el Explorador de archivos de forma rápida tanto a los archivos como a las carpetas que hemos usado de forma más reciente, y también dispone de un historial donde se guarda toda la información. Tanta información en el historial puede causar un impacto negativo en el explorador provocando ralentizaciones indeseadas, por lo que podemos optar por deshabilitar esta función.

Para ello, desde el Explorador de Windows, pulsaremos en la pestaña de «Vista» y posteriormente en «Opciones». Aquí, dentro de la pestaña de «General» nos desplazamos a la parte inferior, a la función de «Privacidad», donde pulsaremos el botón de «Borrar». Esto se encargará de borrar todo el historial del explorador, lo que debería ayudar a una mayor fluidez una vez que lo volvamos a iniciar.

Borrar historial del Explorador de archivos

El historial comenzará a grabarse de nuevo a medida que volvamos a usar el explorador y a abrir archivos.

Caché de las miniaturas con errores

Es posible que, al abrir carpetas con una gran cantidad de archivos, notemos que el proceso de carga de las miniaturas es demasiado lento, por lo que es posible que éstas contengan errores, por lo que deberemos proceder a reconstruirlas.

Para ello, abrimos el Explorador de archivos, y pulsamos con el botón derecho sobre la «unidad C» de Windows, seleccionando la opción de «Propiedades». Ahora, en la pestaña de «General», debemos seleccionar «Liberar espacio». Nos aseguramos de que la casilla de Miniaturas esté seleccionada y hacemos clic en «Aceptar».

Reconstruir miniaturas

La próxima vez que volvamos a abrir una carpeta se volverán a regenerar estas miniaturas.

Restablecer las opciones de carpeta

Si optamos por restablecer las opciones de carpeta, debemos saber que esto provocará que se restablezcan también los diseños de la carpeta que previamente hemos configurado, si bien es una buena opción para acelerar la apertura y fluidez del Explorador de Windows.

Para proceder a restablecer las opciones de carpeta, debemos abrir el «Explorador» y seleccionar la pestaña de «Vista». Aquí pulsamos en «Opciones» y nos aparecerá una nueva ventana. Ahora pulsamos sobre la pestaña de «Ver» y posteriormente pulsamos en el botón de «Restablecer carpetas».

Restablecer opciones de carpeta

Optimización de carpetas en Windows

Windows cuenta con una función que permite que tanto el acceso como la búsqueda de carpetas sea lo más completa posible, lo cual puede suponer también un problema en el caso de que contemos con carpetas de gran tamaño, ya que puede afectar de forma negativa al rendimiento del Explorador de archivos, provocando una mayor ralentización del mismo.

Por ello, podemos probar a desactivar esta función. Para ello, debemos pulsar con el botón derecho sobre la carpeta que queramos editar, y seleccionar la opción de «Propiedades». Nos aparecerá una nueva ventana donde pulsaremos en el botón de «Personalizar». Aquí, en la opción «Optimizar esta carpeta para…», debemos elegir «Elementos generales». También debemos activar la casilla «Aplicar también esta plantilla a todas las subcarpetas». Pulsamos en Aplicar y por último en Aceptar.

Optimización de carpetas en Windows 10

Ejecutar SFC

La función de SFC (System File Checker) la podemos encontrar en Windows y sirve para comprobar el estado de los archivos del sistema en busca de errores, permitiendo realizar correcciones sobre ellos. Esto puede ayudar a solucionar los problemas de ralentizaciones del Explorador de archivos, por lo que conviene hacer la prueba.

Para ejecutar el SFC debemos abrir el «Símbolo del sistema» con derechos Administrador y ejecutamos el comando sfc / scannow. La aplicación se tomará unos minutos y al terminar nos dará los resultados obtenidos y cómo solucionar los posibles errores encontrados.

Ejecutar SFC

Solucionador de problemas de Windows

Usar el solucionador de problemas de Windows puede ayudarnos con nuestros problemas de fluidez de Explorador de archivos. Para ello, vamos Configuración pulsando el atajo de teclado Windows + I. Aquí seleccionamos «Actualización y seguridad», y posteriormente la pestaña de «Solucionar problemas». Por último, ejecutamos la opción de «Búsqueda e indización».

Solucionar problemas Windows 10

Cerrar los procesos abiertos del Explorador de archivos

Tal y como seguramente la mayoría de vosotros ya sabréis de primera mano, este Explorador de archivos del que aquí os hablamos, es uno de los elementos más usados en Windows. De hecho, en multitud de ocasiones trabajamos con el mismo, pero lo hacemos de un modo automático, sin ser conscientes de todo ello. Pero cuando se presenta algún problema como el descrito, con el mismo, es cuando realmente nos damos cuenta de su importancia real. Pues bien, hay que decir que esta apertura prolongada en el tiempo de la que os hemos hablado se puede deber a que algún proceso del Explorador no se haya cerrado como debería.

Aunque hayamos cerrado la correspondiente ventana de la función, el proceso, uno o varios, pueden haber quedado abiertos, por lo que no tenemos más que acabar con los mismos. Esto es algo que logramos desde el Administrador de tareas, al que accedemos con la combinación de teclas Ctrl + Shift + Esc. Así, en la ventana que aparece y con el Explorador de archivos cerrado, buscamos algún proceso de este para finalizarlos con el botón derecho del ratón.

¿Es una carpeta de red, o un disco externo?

Otro de los motivos por los que una unidad puede estar tardando mucho tiempo en abrirse es porque el origen de los datos tarda mucho en enviar la información del directorio. Esto puede ocurrir, por ejemplo, cuando estamos intentando entrar en una unidad de red (por ejemplo, si tenemos un USB conectado al router, o un NAS conectado a la red), o si lo que estamos haciendo es intentar acceder a un disco duro externo conectado por USB.

En ambos casos se suele deber a las opciones de ahorro de energía. Tanto los servidores NAS como los discos duros externos suelen entrar en un modo reposo cuando no se está trabajando con ellos. Por ello, al abrir su carpeta, los discos deben arrancar de nuevo, salir del modo reposo, y mostrar los datos. Y esto lleva varios segundos.

¿Nada funciona? Prueba estos exploradores alternativos

En el caso de que no hayamos podido solucionar los problemas de lentitud del navegador, siempre podemos buscar alguna alternativa entre las aplicaciones de terceros que puedan darnos un mayor rendimiento que la propia aplicación de Windows. Por ello os proponemos un par de alternativas gratuitas que deberíamos probar:

My Commander

Es una de las grandes alternativas gratuitas que encontramos al Explorador de Windows. Es muy liviano y dispone de diferentes funciones adicionales que nos posibilitará aumentar su productividad. Dispone de un motor de búsqueda integrado, soporte para crear listas de saltos en Windows, filtros de archivos, renombrado múltiple, vista de directorio de sucursal, funciones de búsqueda mejoradas, etc. Todo esto hace que sea una herramienta ideal para usuarios avanzados que sean capaces de explotar todas sus funciones. Lo podemos descargar desde su página web.

Explorer++

Otra aplicación que puede sernos útil como alternativa al Explorador de archivos de Windows, que se caracteriza precisamente por ser ligero, fácil de usar y rápido, además de portable. Nos va a permitir trabajar con dos o más directorios a la vez, lo cual posibilita que sea más rápido a la hora de mover archivos de un sitio para otro, así para saber en todo momento que carpetas tenemos abiertas. También contaremos con distintas vistas, un buscador de archivos, así como otras opciones con las que podremos adaptar esta herramienta a nuestros usos diarios. Podemos descargar Explorer++ gratis desde aquí.

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