Dónde se guardan por defecto nuestros documentos en Windows 10

Son muchos millones de usuarios los que en estos momentos están migrando desde sistemas operativos de Microsoft que han dejado de recibir soporte a Windows. De ahí precisamente el crecimiento en penetración de mercado que está teniendo esta versión del sistema a lo largo de los últimos meses.

Es por ello por lo que, estos mismos que finalmente se han decantado por migrar, tendrán que pasar un tiempo de adaptación a la nueva versión del sistema operativo. Por ejemplo, muchos a estas alturas se preguntan por la carpeta de «Mis Documentos», especialmente usuarios un tanto noveles. Y es que hay que tener en cuenta que en los anteriores Windows XP y Windows 7, esta solía ser la carpeta donde guardábamos todos nuestros documentos personales.

Localiza la carpeta “Mis documentos” en Windows

Así, llegado el caso muchos se puedan preguntar de igual modo dónde guardamos los documentos en este nuevo sistema, por lo que os vamos a ayudar. Aquellos que ya llevéis un tiempo trabajando con Windows, es más que probable que ya os hayáis acostumbrado a las carpetas que el software maneja por defecto. Pero eso no le ocurre a todo el mundo, más para aquellos que llevan muchos años en Windows 7.

Una vez que la mencionada versión anterior de Windows 7 ha llegado a su fin de soporte oficial, son muchos los que finalmente se ha decidido a migrar. Pues bien, empecemos por decir que la carpeta que durante años conocíamos como “Mis Documentos” se llama ahora “Documentos”. Al igual que en Windows 7, esta es la ubicación de almacenamiento predeterminada para documentos como archivos de texto o ficheros de Microsoft Office.

Acceso Dcoumentos

Por tanto, ya nos tenemos que olvidar de Mis Documentos y centrarnos en la nueva. Para localizarla, nos tenemos que situar en el Explorador de archivos, por ejemplo, haciendo uso de la combinación de teclas Win + E. Así, aparecerá una nueva ventana de esta aplicación integrada. Pues bien, en el apartado Acceso rápido del panel izquierdo, deberíamos ver una carpeta con el nombre Documentos, que es la que nos interesa. De este modo no tenemos más que hacer clic en la misma y se mostrarán todos los documentos que había almacenados o los guardados recientemente.

Otros modos de acceder a nuestros documentos propios

En el caso de que aquí no lo veamos, o queramos usar otro método, podemos abrir el cuadro de ejecución con la combinación de teclas Win + R. Aquí escribimos el comando C:/Users/USUARIO/Documents, donde “USUARIO” es el nombre de usuario activo de Windows.

De igual modo también tenemos la posibilidad de hacer clic con el botón derecho del ratón en el icono del Explorador de Archivos de la barra de tareas. Aquí podremos ver una entrada llamada Documentos en la que podemos pinchar para acceder a la carpeta. En el caso de que alguien haya cambiado la ubicación de esta, en esa entrada volvemos a pinchar con el botón derecho y seleccionamos en Propiedades. Por tanto, en la nueva ventana que aparece, nos situamos en la pestaña de Ubicación para ver dónde se guarda ahora.

Ubicación Documentos Windows

Haciendo uso de cualquiera de los métodos comentados aquí, ya podremos acceder de manera rápida y sencilla a la carpeta Documentos de Windows.

Mover la carpeta de documentos por defecto

Por defecto, cuando instalemos Windows de cero, o creemos un nuevo usuario en el PC, este va a tener configurada la carpeta de los documentos en el directorio que acabamos de especificar. Sin embargo, es posible cambiar fácilmente este directorio de manera que, si lo preferimos, estos archivos puedan estar almacenados en un directorio diferente de nuestro disco duro, e incluso en una segunda unidad de almacenamiento que tengamos conectada al ordenador.

Para ello, en la captura anterior, podemos ver un botón llamado «Mover», el cual, como imaginaremos, nos va a permitir mover toda la asociación de los documentos a un nuevo directorio. Simplemente debemos hacer clic sobre este botón, y elegir el nuevo directorio donde queremos que se guarden los documentos a partir de ahora. Usamos el explorador que nos aparece para localizar ese directorio, confirmamos los cambios, aplicamos y listo. Desde este momento, la carpeta de documentos se habrá movido al nuevo directorio. Pero tendremos que mover nosotros a mano todos los archivos que tuviéramos en el directorio original.

En caso de que nos cansemos, y queramos volver a usar el directorio que utiliza Windows por defecto, lo que tenemos que hacer es pulsar sobre el botón «Restaurar Predeterminados» que aparece en la ventana que acabamos de ver, y listo. Por defecto, Windows volverá a usar la ruta «C:/Users/USUARIO/Documents», y todos los documentos se volverán a guardar ahí.

Otras ideas para guardar nuestros archivos

Las bibliotecas, o carpetas, que crea Windows por defecto son útiles para guardar todos nuestros datos, ya sean fotos, documentos, canciones, vídeos, etc. Sin embargo, hay usuarios a los que les gusta tener todos sus datos ordenados y organizados a su manera, dejando de lado las bibliotecas que habilita por defecto la propia Microsoft.

Al final, todo depende de los gustos de cada usuario y lo que le resulte más cómodo para guardar y organizar sus datos. Pero algunas de las ideas más interesantes que podemos encontrar para esta labor son:

  • Guardar los datos, en carpetas, dentro de un segundo disco duro, ya sea interno o externo.
  • Usar el almacenamiento en la nube de OneDrive para guardar los documentos y los datos más personales.
  • Subir las fotos a Google Fotos para procesarlas en la nube y poder tener siempre a mano nuestra fototeca.

Lo que sí debemos evitar siempre es usar ciertas prácticas que no solo son contraproducentes, sino que incluso pueden afectar al rendimiento de nuestro ordenador. Por ejemplo, guardar todos los archivos en nuestro escritorio no solo dará una sensación de caos, sino que hará que el equipo tarde mucho más en cargar, y funcionará generalmente más despacio de lo normal. Sobre todo, si se trata de archivos muy grandes. Otra práctica contraproducente que no debemos llevar a cabo es la de guardar a saco todos los datos, de muchos tipos diferentes, en una única carpeta. Al abrirla, el explorador tardará más de la cuenta en procesar los datos, lo que afectará negativamente a nuestra experiencia.

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