Desde hace tiempo, uno de los grandes problemas a los que se enfrentan Microsoft y sus usuarios en Windows es todo aquello relacionado con las actualizaciones. En ocasiones provocan más daños que soluciones y eso es algo que la empresa quiere solventar de una vez por todas.
De hecho, hay muchos clientes de Windows en todo el mundo que temen cada vez que la empresa lanza un parche o actualización compatible con sus equipos. En ocasiones se encuentran con problemas graves de funcionamiento, tanto en la descarga como en la instalación o puesta en marcha de la misma.
Los problemas con los parches en Windows son constantes
Precisamente esta es una de las razones por las que muchos tienden a pausar durante un tiempo las actualizaciones de Windows, al menos hasta que la empresa soluciona los fallos iniciales.
Y no solo eso, incluso los hay que intentan no instalar nunca estos elementos de software que nos hace llegar Microsoft de manera casi constante. Pero tenemos una buena noticia a este respecto, algo que una buena cantidad de habituales del sistema operativo del gigante tecnológico llevan años esperando.
Por lo visto, la propia Microsoft planea permitir a los usuarios de Windows 11 pausar las actualizaciones de forma indefinida. Sí, tal y como suena, la empresa ha tomado la determinación de permitirnos dejar de recibir actualizaciones del sistema operativo si así lo deseamos.
Esto es algo que la propia firma tecnológica ha confirmado para Windows 11, lo que se traduce en que nos permitirá pausar dichas actualizaciones indefinidamente.
Así cambiarán las actualizaciones de Windows 11
Para que os hagáis una idea más aproximada de lo que os contamos, os decimos que con este cambio tendremos un nivel de control que no estaba disponible en estos sistemas operativos desde Windows 8. Todo ello lo ha comunicado recientemente Pavan Davuluri, vicepresidente ejecutivo de Windows y Dispositivos en Microsoft. Al mismo tiempo nos habla de las diferentes opciones que estarán disponibles en este sentido a partir de ese instante.
En concreto, nos cuenta que los usuarios podremos omitir las actualizaciones durante la configuración del equipos para acceder al escritorio más rápido. Igualmente tendremos la posibilidad de reiniciar o apagar el equipo sin instalar dichas actualizaciones y pausarlas durante más tiempo, siempre que sea necesario.
Con todo ello, también se busca reducir las interrupciones con menos reinicios automáticos y notificaciones para estos componentes de software. Y es que, como la mayoría sabéis de primera mano, desde que Windows 10 vio la luz, las actualizaciones han sido en gran medida obligatorias en nuestros equipos.
Cierto es que siempre hemos tenido la posibilidad de retrasarlas unas semanas, pero finalmente, Windows imponía la instalación como tal. Afortunadamente esa imposición se eliminará en breve. Y es que una vez que se lance una actualización, los usuarios podremos posponerla y así apagar o reiniciar el equipo sin necesidad de instalar las que están pendientes, como hasta ahora.
Todo ello nos permitirá omitir su instalación de forma definitiva. Así, lo que la empresa busca es que las actualizaciones sean más predecibles, fáciles de administrar y menos problemáticas. Este cambio forma parte de un esfuerzo por parte de la empresa para mejorar la reputación de Windows 11, junto con las mejoras de rendimiento que poco a poco van llegando.
Al mismo tiempo, la firma está trabajando en diferentes formas de optimizar los reinicios durante las actualizaciones. Todo ello con el sano objetivo de lograr que el proceso, temido por muchos, sea más fiable y rápido. Si bien pausar las actualizaciones indefinidamente nos brinda un mayor control, también significa que podrían perderse parches de seguridad.
Como os podéis imaginar, este cambio y decisión por parte de los usuarios dejarían a los ordenadores más vulnerables con el paso del tiempo. Para terminar, os diremos que por el momento Microsoft no ha anunciado la fecha de lanzamiento concreta de este cambio, pero sabemos que llegará a lo largo de este año.
